¡A jugar pelota con el alma!

Santiago de Cuba, 25 de oct.- Cuba es un país amante del deporte y en especial de la pelota que necesita renovar el espíritu de ganadores y la garra de campeones que distinguían a la selección nacional en competencias internacionales, para volver a vivir desde los hogares frente a la televisión las buenas jugadas en primera, en segunda o en cualquier base, los batazos de cuatro esquina, jonrones con la casa llena, los electrizantes doble play y el casi increíble out en home.

La aspiración es loable,  igual que antaño vibrar de orgullo al escuchar desde lejanos estadios en cualquier continente las notas del Himno Nacional, tras el triunfo de nuestro equipo y ver a los peloteros felices recorrer el terreno de juegos abrazados a la bandera de la Estrella Solitaria.

Miguel Borroto, director del equipo Cuba de béisbol que asistirá al torneo Premier 12, del 2 al 7 de noviembre,ha expresado: “Lo primero y más sagrado de esta preselección, y luego del equipo que salga, es respetar a los casi 12 millones de cubanas y cubanos”, de acuerdo con un trabajo publicado recientemente en el periódico Granma.

Y argumentó: “Se puede perder un juego de pelota, pero no faltarnos la combatividad, o que se deje de correr de home a primera con el alma, o que se rompa un doble play, por difícil que sea el lance de la defensa. Eso se logra con disciplina, que será el elemento principal de este conjunto, sin ella ni se ganan juegos, ymucho menos campeonatos”.

A muchos aficionados y ferviente seguidores del pasatiempo nacional les ha agradado la reflexión del manager y coinciden con sus puntos de vista y apreciaciones en el sentido de que si de verdad los integrantes del elenco y su dirección quieren reverdecer laureles en este deporte, que es verdadera pasión para los cubanos, es imprescindible mantener una férrea disciplina.

Los hombres y mujeres de esta tierra, donde decir béisbol es parte de la esencia misma de la vida de la nación, quieren ver a sus atletas jugar con el alma, dejar la piel en el terreno, entregarse en cada jugada, porque hace falta, casi como respirar, volver a ganar un campeonato internacional, una competición fuera de las fronteras nacionales, como ocurría con mucha frecuencia tiempos atrás.

Un éxito en tal sentido se hace muy necesario después de haber perdido varios de los eventos  últimos en los que Cuba ha participado, pues el elenco de las cuatro letras viene dandotropiezos en los últimos cinco años y tras el fracaso en los Juegos Panamericanos la incertidumbre se ha adueñadode quienes lo vieron en otras temporadas alcanzar la gloria.

Borroto, también director del elenco de Camagüey en la presente Serie Nacional de Béisbol,ha  afirmado: “Como se trata de la pelota, que representa mucho para nuestro aguerrido y valiente pueblo, eso se obtiene con patriotismo. La camiseta que defendemos es sagrada, es la principal responsabilidad de todos…Cuando todo lo anterior se une, podemos aspirar a la victoria”, subrayó.

Ramón Acosta Fornaris, un santiaguero avezado en esos asuntos y muy amante de la pelota, piensa que en esta serie se ha ganado en empuje y versatilidad en el juego; por lo menos, su equipo de las Avispas ha cimentado la estirpe del conjuntobatallador de otras épocas, cuando fue un  verdadero  titán en el terreno y ganóvarios campeonatos para su provincia.

Las expectativas son grandes para que Santiago de Cuba gane el campeonato este año, ha jugado muy bien, con garra, combatividad y disciplina, al punto de quedar en primer lugar en la etapa regular para luchar en este segundo y decisivo momento por la medalla de oro, que se espera con ansia en la tierra indómita.

El entusiasmo de la afición es tremendo y le regalamos un estadio Guillermón lleno en cada presentación, dijo Acosta Fornaris, quien alabó la labor del director técnico del conjunto, Eriberto Rosales, que ha sabido conjugar la experiencia de consagrados peloteros con los noveles, los cuales  han rendido una excelente campaña este año para darles un alegrón a sus fieles seguidores.

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Aida Quintero Dip

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