Fidel es eterno

Santiago de Cuba, 20 de ago. – Con frecuencia nos quejamos de los estudiantes de primer año de Comunicación Social, de su deficiente redacción y culpamos a la enseñanza precedente. Pero, cuando le pedimos realizar sus trabajos finales sobre temas actuales, nos sorprenden con textos bien construidos sobre asuntos medulares de la realidad nacional. Durante el curso 2018-2019 varios trabajos me impresionaron. Por gratitud hacia los alumnos y con permiso de ustedes comentaré en esta página dos de ellos. Espero no herir sensibilidades.

Comienzo con el artículo Fidel es eterno, presentado por María Eugenia Guerrero. La autora asumió como tema el primer aniversario de la desaparición física del adalid. Comentamos el texto como un modesto homenaje al líder Histórico de la Revolución Cubana, quien nació el 13 de agosto de 1926, en Biràn, provincia de Holguín, pero pertenece por derecho propio a toda Cuba, especialmente a Santiago, ciudad que distinguió en numerosas oportunidades.

“Trascurrió un año desde aquel 25 de noviembre en que le dimos el último adiós a nuestro invicto Comandante en Jefe. Pero, él no se ha ido, su obra lo mantiene vivo en el corazón de miles de cubanos agradecidos. Fidel está en cada palmo de la geografía, no solo de Cuba sino de América toda y de cada rincón del mundo que abrió sus puertas al gigante. Hoy lo evocamos con nostalgia y florece en cada obra que con amor y sacrificio impulsan los que siguen su legado.

El silencio de la muerte no borrará su memoria entre sus compañeros de lucha. Hace un año lo honramos con un duelo, con la presencia de funcionarios y personalidades de varios países que expresaron su sentir y el de los pueblos que representaban. Ahora, este pueblo salió nuevamente a las calles, para recordar a su héroe insuperable. Desde los más pequeños  hasta los impedidos físicos desfilaron usando como  pancartas sus propios rostros para que en ellos se leyera: Yo soy Fidel.

Llega a nuestra memoria también aquel cortejo fúnebre representando la Caravana de la Libertad en sentido inverso, la travesía provocaba profundo pesar en los hijos que habían perdidoa un padre. No faltaron quienes desde el imperio festejaran en las calles de Miami creyendo que Fidel había muerto realmente, ignorando que estaba más vivo que nunca en el corazón de un pueblo enlutado pero nunca de rodillas”.

María Eugenia Guerrero recuerda algunos de los instantes decisivos de la trayectoria revolucionaria de Fidel Castro y que los revolucionarios, particularmente los jóvenes, no deben olvidar. Se refiere a la conducción de la Revolución desde el 26 de Julio,   el desembarco del yate Granma,hasta la lucha en la Sierra Maestra que culminó con la victoria revolucionaria del 1 de enero de 1959.

Concluye su artículo con dos párrafos esenciales: “Fidel está invicto, triunfó sobre cada una de sus batallas, fuimos dichosos los quevivimosen su  tiempo y seguimos su ejemplo con ahínco. Hoy sus restos mortales reposan en nuestra ciudad heroica. La tierra de Santiago de Cuba recoge en su seno a un hijo ilustre cuya presencia la engalana. Desde el mismo 4 de diciembre ya el pueblo santiaguero le rendía homenaje en el cementerio Santa Ifigenia, lugar de obligada peregrinación.

Este pueblo está llamado a perpetuar la figura de Fidel Castro, sus ideas y su concepto de Revolución en concordancia con el contexto histórico en que vivimos. Tengamos en cuenta su legado y su ejemplo para cada niño, joven, universitario o trabajador. No evoquemos esta fecha como una efeméride más, hagámoslo como si Fidel resurgiera en cada cubano, porque Fidel es eterno”.

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