Hospital infantil que honra a célebre médico santiaguero

Santiago de Cuba, 23 de oct. – Esta ciudad atesora el privilegio de contar con sitios emblemáticos vinculados a la historia, el patrimonio, la cultura, la ciencia, con una incidencia directa en la vida y el bienestar de las personas, como el Hospital Docente Infantil Sur, la centenaria Colonia Española.

Pero para orgullode los moradores de la ciudad esa instalación hace varios años lleva el nombre del doctor Antonio María Béguez César (1895-1975), considerado el Padre de la Pediatría de las provincias orientales.

El justo cambio responde el reclamo permanente de sus médicos y trabajadores y la pasión de una bibliotecaria para que el reconocido centro asistencial se honrara con el nombre delinsigne especialista santiaguero.

En su propia casa de la calle San Francisco #107, entre Callejón del Muro y Gallo, consultaba a sus pacientes el célebremédico, quien sobresalió por acertadosdiagnósticos, no cobrar sus servicios a los que la pobreza de la época no les permitía pagarlos, entre otros valores que lo convierten en un ídolo entre los habitantes de la localidad.

Merece ser estudiado por las nuevas generaciones de galenos, sobre todo los pediatras, pues dejó para laposteridad importantes obras como Consideraciones sobre algunos síndromes tumoralesdel abdomen en la infancia (1936) y Consideraciones sobre el paludismo en la infancia (1939).

También son resultados de su talento Contribución al estudio de las colangiopatías en la infancia (1942) e Influencia de los cambios climáticos y meteorológicos en la salud del niño de la provincia oriental de Cuba (1946).

Entre sus méritos destacan haber inaugurado en 1929 el primer servicio de Pediatría de la entonces provincia de Oriente, en el hospital Saturnino Lora que mantuvo por cerca de 30 años.

En el currículo del reconocido médicosobresale, además, la fundación en 1934 de la Sociedad de Pediatría de Santiago de Cuba ymás tarde describió una enfermedad de la sangre hasta entonces desconocida, un motivo más para reconocer su celebridad en el campo de la Medicina.

Al padecimiento lo nombró Neutropenia Crónica Maligna Familiar con Granulaciones Atípicas de los Leucocitos, pero no se lo adjudicaron a su autoría sino a otros científicos que la detallaron años después, cuando fue registrado como síndrome de Chediak-Higashi.

La pediatra Miriam Quintero, destacó la valía de los estudios dejados por el eminente especialista y lo útil que han sido para ella, tanto en los años de la carrera como en el ejercicio profesional.

Andrés Romero, trabajador del centro asistencial, dijo que el colectivo siente que ha saldado la deuda  con ese médico que hizo aportes significativos a la rama pediátrica y a la Medicina en general.

Los hospitales pediátricos y la Salud Pública en general le deben mucho a Antonio María Béguez César, prominente figura de la ciencia cubana, quienganó numerosos títulos y condecoraciones en la comunidad científica que confirman sus virtudes y consagración al trabajo, un modelo para los médicos de hoy, muchos de los cuales dignifican la Medicina de la isla en tierras hermanas.

The following two tabs change content below.

Aida Quintero Dip

Deja un comentario