Siempre hay luces para el amor

Santiago de Cuba, 23 de ene. – Desde la sonrisa quizás no podamos eliminar aquel dolor que puede cercenar esperanzas, pero sí lograr que esos instantes tengan pasajes llenos de alegría y amor. Porque el amor es esa fuerza salvadora con la cual los más tristes momentos se transforman en espacios de fraternidad. Este es el objetivo principal de los Doctores Payasos y la Cruzada por la alegría, quienes desde la sensibilidad cantan, bailan y regalan alegrías a los niños de la sala de oncohematología del Hospital Infantil Norte más conocido por La Colonia.

Este singular encuentro en el Anfiteatro Josué País de la Sede Mella en la UO hizo que el Dr.  Manuel Verdecia uno de los líderes del proyecto “Cruzada por la alegría” explicara a los presentes las acciones que se hacen para alegrar a niños con cáncer en los hospitales infantiles.

Luego de juegos y necesarias anécdotas se proyectó un documental. Varios minutos de silencio penetraron en el alma de quienes veían el dolor ajeno como suyo. Ese dolor que puede ser nuestro y por eso la solidaridad y el amor afloran sin permiso. Cuando el Dr. Verdecia emocionado tomó el micrófono y preguntó al público si alguien deseaba expresar alguna idea, varias manosalzadas respondieron.

En cada comentario la emoción y no pocas lágrimas demostraron cuán grande es cultivar valores humanos en las personas. El amor es capaz de transformar todo lo que encuentra a su paso. No hay nada más hermoso que hacer sonreír a un niño. A veces esa sonrisa es una luz que nos abraza en el camino.

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