Bruno Rodríguez en la ONU: Estados Unidos usó la COVID-19 como aliada en sus planes contra Cuba

En 2020 Cuba tuvo que enfrentar los desafíos extraordinarios de la pandemia de la COVID-19 y el gobierno de Estados Unidos usó el virus como aliado en sus planes contra la nación y provocó pérdidas por alrededor de cinco mil millones de dólares, denunció hoy en la ONU Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores.

Al presentar el proyecto de Resolución “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, recordó que el presidente Donald Trump aplicó 243 medidas unilaterales durante su mandato.

Para perjudicar el turismo adoptó medidas propias de tiempo de guerra para privar al país de suministros de combustibles, persiguió servicios de Salud en terceros países, incrementó el acoso a transacciones comerciales y financieras en otros mercados y se propuso amedrentar a inversionistas y entidades comerciales extranjeras con aplicación de Título III de la Helms Burton.

Además, interfirió el envío de remesas, obstaculizó vínculos con cubanos residentes en Estados Unidos y la reunificación familiar, medidas que se mantienen vigentes y van conformando la conducta del actual gobierno estadounidense justamente en los meses en que Cuba ha experimentado el mayor impacto de la COVID-19.

Rodríguez Parrilla señaló que una mayoría de los estadounidenses apoya el levantamiento del bloqueo y los cubanos que viven en ese país desean la prosperidad de su familia.

En el ámbito de la salud, dijo, persiste la imposibilidad de acceder a equipos, tecnologías, tratamientos y fármacos de compañías estadounidenses, los cuales se deben adquirir por terceros países a precios exorbitantes, incluso para recién nacidos y niños enfermos.

Cuba buscó proteger a todos del virus, activó su universal y sólido sistema de Salud y contó con su personal médico, movilizó su potencial científico y su industria biofarmacéutica de nivel mundial y dispuso del apoyo y el consenso manifiesto de su pueblo y en especial de sus jóvenes.

Aseveró que esto permitió desarrollar protocolos eficaces, crear capacidades de hospitalización para todos los infectados; así como garantizar la sostenibilidad de servicios intensivos, el acceso gratuito a pruebas de PCR o antígenos y puesta en marcha de laboratorios de biología molecular en todas las provincias.

Cuando el bloqueo impidió acceso a ventiladores, Cuba desarrolló los suyos con prototipos propios.

Una pequeña Isla bloqueada ha producido cinco candidatos vacunales y aplicados tres de estos en estudios intervención o intervención sanitarias a más de dos millones de cubanos con al menos una dosis y se propone vacunar al 70 por ciento de su población este verano y al total de la misma antes de concluir este año, a pesar de que el bloqueo obstaculiza de forma severa el escalado industrial de dichas formulaciones, subrayó el Canciller cubano en Naciones Unidas.

Añadió que cuando durante la pandemia se arreció la campaña calumniosa del gobierno de Estados Unidos contra la cooperación médica de la Isla, Cuba envió 57 brigadas médicas a 40 países y territorios, quienes se sumaron a más de 28 mil profesionales de la Salud que ya servían en varias naciones.

Acotó que el bloqueo obstaculiza el acceso a mercados para la producción de alimentos a nivel nacional y aclaró que las importaciones de estos productos desde Estados Unidos se desarrollan bajo estrictas licencias y sus montos son insignificantes en comparación con los daños que provoca el bloqueo.

Asimismo, Rodríguez Parrilla dio fe del sufrimiento y ansiedad que provoca en las familias cubanas el desabastecimiento visible en largas colas que a diario agobian a los cubanos en medio de la pandemia y afirmó que en ello y en el aumento desmedido de los precios impactan decisivamente también las medidas de endurecimiento del bloqueo.

Las autoridades de Estados Unidos han tratado cínicamente de sembrar la idea del fracaso del sistema y el gobierno cubano y de que las medidas coercitivas no afectan el pueblo ni son factor significativo en las dificultades de la economía nacional.

Desde abril de 2019 hasta diciembre de 2020, precisó, el bloqueo produjo pérdidas de nueve mil 157 millones de dólares a precios corrientes, 436 millones mensuales de daños como promedio.

En el último quinquenio las pérdidas fueron superiores a los 17 mil millones de dólares y los daños acumulados en seis décadas alcanzan los 147 mil millones, y al valor del oro, un billón 337 mil millones, agregó.

El titular de la mayor de las Antillas recordó que el pasado 10 de junio el sistema bancario y financiero se vio obligado a suspender temporalmente la aceptación de dólares estadounidenses en efectivo, medida imprescindible ante los obstáculos que provoca la política norteamericana.

El bloqueo es un acto políticamente motivado, al cual lo complementa una campaña de desprestigio que se financia con el presupuesto federal y el propósito es propiciar desestabilidad política y social en el contexto de las dificultades económicas que el propio gobierno de Estados Unidos causa, manifestó.

Expresó que se emplean cuantiosos recursos, laboratorios sociales, herramientas de alta tecnología, en una campaña dirigida a desacreditar a Cuba mediante el uso impúdico de mentiras y la manipulación de datos.

Sueñan con desatar el caos social, la violencia y la muerte, un arma que han utilizado contra otros países con consecuencias desastrosas, alertó, a la vez que destacó que tratan de provocar flujo migratorio irregular y descontrolado.

Los Estados aquí representados son víctimas del impacto del bloqueo, el cual lesiona sus economías y su soberanía y daña intereses de sus compañías, todo ello en violación del derecho internacional.

Argumentó que resulta inaceptable privar al pueblo cubano del derecho a la paz, al desarrollo, y no es moral que el gobierno de Estados Unidos ignore las sucesivas resoluciones de esta democrática Asamblea.

El reclamo de Cuba es que nos dejen en paz, vivir sin bloqueo, que cese la persecución de lazos comerciales y financieros con el resto del mundo y que se ponga fin a la manipulación de las relaciones entre los cubanos emigrados y sus familias, alegó Rodríguez Parrilla.

Sentenció asimismo que resulta inaceptable manipular la lucha contra el terrorismo con fines políticos y electorales.
Tal afirmación guarda relación con la inclusión de la mayor de las Antillas en la lista de países que promocionan el terrorismo, decisión unilateral con implicaciones financieras.

Expresó, además, que por decisión soberana y para el bien de toda la nación, Cuba lleva años de esfuerzo sostenido en la actualización de su modelo económico y del Estado socialista de derecho y de justicia social, con el respaldo de una muy amplia mayoría de los ciudadanos.

Es una tarea audaz y compleja en cualquier circunstancia, la cual se hace más difícil ante la persistente hostilidad del imperialismo estadounidense que en ningún caso nos va a detener ni a doblegar, dijo.

Agradeció las ayudas solidarias y de los amigos de Cuba en diversas latitudes, incluidas las que con mucho esfuerzo ante la oposición de su gobierno han podido llegar desde Estados Unidos.

De igual manera expresó que alienta contar con el respaldo de miles de personas que en todo el mundo se han congregado en cientos de países para reclamar el fin del bloqueo.

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