Cultura sanadora en tiempos de la COVID-19

Sin cultura no hay nación, esta es una certeza tan importante para el pueblo cubano que, ante circunstancias difíciles con la pandemia provocada por la COVID-19, los escenarios para la presentación de artistas y espectáculos cambian de sitios, porque nada ni nadie puede impedir que crezca la espiritualidad y la esperanza de los hijos de esta tierra.

El hecho cultural más trascendente que ha vivido Cuba es la Revolución misma, un sui géneris proceso que favorece la libertad de expresión, el gusto estético y la capacidad para aquilatar los valores del arte en toda su dimensión y, sobre todo, disfrutarlo.

En consecuencia se ha puesto en evidencia que ni una emergencia sanitaria por dura que sea, puede frenar ese auténtico y noble propósito.

Es bueno recordar en tiempos signados por el nuevo coronavirus la célebre frase pronunciada por el Comandante en Jefe Fidel Castro, en el VI Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, de que “lo primero que hay que salvar es la cultura”, como escudo y sostén de la nación, reclamada siempre y seguramente mucho más en momentos de aislamiento social y permanencia en casa, en que las personas necesitan alimentar su espíritu, su imaginación y confianza en el porvenir.

Los artistas de todas las manifestaciones han interiorizado perfectamente esaurgencia de avivar el alma, y han respondido con derroche del talento, actitud creadora y la ingeniosidad para cultivar una cultura sanadora que acompañe al pueblo en instantes de tensión para hacerlo pensar, reflexionar y asumir una postura de crecimiento personal ante las dificultades.

Actuar de esa manera es propio de un pueblo que nunca ha perdido la fe ni susgenuinasraíces en todos los campos y también en la cultura; más bien le ha erigido un monumento a los artistas más célebres que le han dado tantas glorias a la Patria, e igualmente a sus géneros, tradiciones y manifestaciones nacidos al calor de la búsqueda y la autenticidad.

Así han llovido las iniciativas nacidas de la espontaneidad y el buen gusto, y el público ha disfrutado desde la sala de su casa, mediante la Televisión Nacional, de programas de alta factura, conciertos online por afamados intérpretes y orquestas cubanas, de exposiciones, presentaciones danzarias, películas, series, y de actuaciones de humoristas, que tanta falta hacen para que la gente pueda también sonreír y hasta reír de lo lindo.

En otro sentido ha florecido el ingenio popular conbellos poemas y décimas, compositores han sorprendido con cancionesalegóricas a la COVID-19, pero que reflejan, especialmente, optimismo, espíritu de resistencia y esperanza en el futuro, cuando esta situación pase a la historia y llegue la hora de los añorados abrazos en gesto de solidaridad, afectos, amory alegría.

Quién duda de la capacidad de lucha por su felicidad de un país que ha vivido retando desafíos por salvar la Revolución, quién duda de la fértil herencia de un pueblo feliz, acaso puede olvidarse que el Día de la Cultura cubana se celebra cada 20 de octubre para rendir honores a la fecha en que se cantó por vez primera un canto de combate, creado por Perucho Figueredo y devenido en Himno Nacional.

Deja una respuesta