Eficacia del sistema sanitario cubano ante la COVID-19

Para la historia quedará ese arsenal de experiencias y buenas prácticas aplicado y  demostrado por Cuba en el enfrentamiento y control integral a la COVID-19, empeño en el que se puso de manifiesto la capacidad y eficacia del sistema de salud de la isla para vencer contingencias de esa envergadura.

La postura de cada trabajador del sector desde los auxiliares de limpieza hasta los médicos, enfermeros, técnicos, especialistas de diversas disciplinas, incluyendo psicólogos, y directivos resultó vital, con destaque para el manejo de los protocolos de tratamiento, además del altruismocon que desempañaron su noble labor y al espíritu solidario de tantos buenos cubanos que sirvieron de apoyo.

De tal manera y con mucha justeza, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud han reconocido el esfuerzo del pueblo y sus autoridades y, sobre todo, los resultados; al tiempo que han ponderado el plan nacional intersectorial conducido por el Gobierno de la Mayor de las Antillas.

  Hubo protagonismo de consideración en la red de atención primaria de salud, al identificar de forma inmediata los casos positivos al coronavirus SARS-COV-2, a partir de marzo de este año, lo que propició una movilización significativa para contrarrestar la letal enfermedad y que fue base de los resultados posteriores en el control de la epidemia.

  Medidas eficaces se aplicaron como las pruebas moleculares de PCR, hechas en tiempo real, a las personas contagiadas y a los contactos, así como otras  de prevención y control concretadas en el aislamiento físico y social, que contuvieron favorablemente la propagación y permitieron trabajar en la observación epidemiológica y tratamiento médicos de los grupos afectados.

  Ha sido un pilar importante la estrategia de comunicación masiva en torno al comportamiento y manejo de la pandemia, lo cual posibilitó que el pueblo estuviera informado con datos actualizados todo el tiempo. Significativo fue en tal sentido, las conferencias diarias del doctor Francisco Durán García, director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, la cara más visible ante el desafío.

  Un papel preponderante, decisivo, pudiera decirse, en la cura y salvación de los contagiados ha cumplido la rama de la  Ciencia y la Tecnología, incluidas las universidades, en la articulación nacional de enfrentamiento a la COVID-19, reconocido y elogiado también por el Presidente cubano Miguel Díaz-Canel  Bermúdez.

  Esto responde, asimismo, a los logros que atesora Cuba en ese campo, gracias al interés y esfuerzo de la Revolución por el desarrollo de la ciencia en el país y, especialmente, por contar con profesionales preparados y de alta calificación para asumir retos como los impuestos por la pandemia.

  En la actuación inteligente y oportuna para vencer el nuevo coronavirus estuvo presente la visión del Comandante en Jefe Fidel Castro, que siempre se preocupó y ocupó por hacer de Cuba un país con hombres y mujeres de ciencia, capaces de defender el progreso de la nación y listos para enfrentar todo cuanto interfiera en su avance hacia un hermoso futuro.

  Ya las provincias cubanas transitan por la primera y segunda fases de la recuperación post COVID-19, lo que indica que ha vuelta a la nueva normalidad de una manera muy responsable, teniendo en cuenta que aún existen peligros potenciales porque en muchas naciones todavía esta terrible enfermedad presenta rasgos alarmantes en contagios y muertes.

Deja una respuesta