El pensamiento ético de Che Guevara

Santiago de Cuba, 12 de feb. – Estudiamos al Che para resaltar su condición multifacética – médico, guerrillero, combatiente, estratega, ministro, diplomático, periodista- y sus virtudes humanas dignas de ser imitadas por las presentes y futuras generaciones. Pero, es necesario además, sistematizar el análisis y difusión de sus postulados teóricos sobre el papel de la moral del hombre y de la subjetividad en el proceso de construcción del socialismo. Coincidimos con este criterio de Leyde Ernesto Rodríguez, en su ensayo Latinoamérica, el pensamiento político-ético del Che y la política exterior de la Revolución Cubana. A este texto nos remitimos.

La ética es un contenido medular en la vida del Guerrillero Heroico, en su liderazgo y su hacer cotidiano. Era un hombre de acción y de ideas, consiguió desarrollar ambas virtudes en su interrelación y nos legó un código de ética que tienen por centro al ser humano y a la conciencia social. Su vida está poblada de lecciones. Creía en los valores, en la posibilidad de formarlos, en la correspondencia entre lo que se predica y lo que hace, en la ejemplaridad personal y ratificó esa creencia con su vida cotidiana con el desempeño de las múltiples responsabilidades que cumplió en las disimiles tareas que acometió. Estaba tan convencido de suverdad que ni los frecuentes ataques de asma pudieron impedir que cumpliera con su credo.

Propongo detenernos en su concepción del combatiente revolucionario practicada durante la guerra contra la tiranía batistiana, concepción que tiene un sentido práctico humanista reflejado en actitudes como  la atención a los presos heridos durante  los combates en la Sierra Maestra. Para el Che, el guerrillero estaba dotado de una moral superior a la de sus enemigos y debía enfrentar el trabajo político ideológico con los campesinos, la base fundamental de la guerrilla. Apelaba a la disciplina, porque influye en la moral, preconizaba su práctica no como imposición sino como conciencia de la necesidad de asumir un deber. Confiaba en el poderdelos guerrilleros para capacitar a los campesinos pues contaban con las dos armas fundamentales que atribuía al Ejército Rebelde: la moral y la disciplina.

Un aspecto sobresaliente en la concepción ética del guerrillero es la preocupación por el compañerismo, por la educación del combatiente en la sensibilidad ante la desgracia ajena, en el espíritu de la solidaridad que se conecta con su vocaciónantimperialista e internacionalista. Por eso afirmaba: “Estamos prestos siempre a mantener una vigilancia sensible hacia todo los pueblos del mundo, y a darles nuestra mano fraterna. A darle nuestra ayuda desinteresada, no solo cuando se producen catástrofes de la naturaleza, sino también cuando hay pueblos que luchan por su libertad”.

La medula del pensamiento ético del Che está concentrada en El Socialismo y el hombre en Cuba (1965), a este libro, por su significación dedicaremos un trabajo aparte, porque subraya una invariante del discurso ético del Che: el hombre es el protagonista, el sujeto activo de su propia historia. Por eso profundiza en los aspectos subjetivos, ideológicos y los asume como pilares. Así, después de sus primeros viajes por lospaíses del campo socialista apuntaque el socialismo no puede verse solo como una instancia económica y, por tanto, no puede construirse como si fuera un fenómeno estrictamente económico, fuera de la ética, de la ideología. La caída del campo socialista le dio la razón y nos conmina a tener en cuenta esta lección.

Otros valores morales que conforman el pensamiento del Che son la modestia, la sencillez, el espíritu creador, la dignidad, el colectivismo, el sentido de la justicia,  el amor a la verdad y la austeridad, uno de los valores que consideraba vitales en el revolucionario para contrarrestar el germen de ese mal definido como la corrupción.

Por eso acotaba: “[…] contrarrevolucionario es todo aquel que contraviene la moral revolucionaria, no se olviden de eso. Contrarrevolucionario es aquel que lucha contra la Revolución, pero también es contrarrevolucionario el señor que valido de su influencia consigue una casa, que después consigue dos carros, que después viola el racionamiento, que después tiene todo lo que no tiene el pueblo, y que lo ostenta o no lo ostenta, pero lo tiene porque todos aquellos que, hablando de revolución, violan la moral revolucionaria, no solamente son traidores potenciales a la revolución, sino que además son los peores detractores de ella”.

Los razonamientos del Che de hace medio siglo están vivos: los contextos han cambiado, pero no su esencia. Por eso finalizo con la cita de Leyde Ernesto quien asevera:
“La gesta del Che al frente de ejércitointernacional de Bolivia no es solo la hazaña histórica más relevante de la resistencia y la lucha contra el imperialismo en el continente latinoamericano, sino también la epopeya éticamás importante de nuestro siglo”.

Deja una respuesta