La mujer, clave en la cruzada por la vida ante la COVID-19

Con la convicción de representar una revolución dentro de otra, como las calificara el Comandante en Jefe, Fidel Castro, las cubanas rinden honor cada día al Héroe Nacional José Martí, quien anticipándose a su época aseguró: ”Las campañas de los pueblos solo son débiles, cuando en ellas no se alista el corazón de la mujer”.

Acertados juicios y valoraciones se les ha dedicado tanto hoy como ayer, para reconocer su protagonismo y aportes en la vida socioeconómica del país, avalados por su acción cotidiana desde las escuelas, hospitales, fábricas, el surco y el hogar o la misión internacionalista, haciendo crecer la vida y la esperanza de edificar un mundo mejor para todos.

Sólidos argumentos respaldan ese sitio bien ganado en una isla donde casi la mitad de la población está integrada por mujeres, pero no de brazos cruzados porque constituyen elevados porcentajes de la fuerza laboral activa en el sector estatal civil, y entre los profesionales y técnicos de nivel superior y los dirigentes, como entes claves en la sociedad y en el proceso revolucionario.

Otro tanto a su favor suman hoy con su aptitud y vocación de servicio ante una tarea retadora, junto al pueblo: vencer la batalla frente a la COVID-19 que transita en Cuba por el escenario más favorable;mas requiere, igualmente, mantener con rigor las medidas de prevención y una conducta cívica responsable con el aislamiento social y permanencia en casa, hasta que se corte la transmisión y dé el tiro de gracia al virus.

En el puesto que asumenmerecen reverencia las médicas, enfermeras, técnicas y las científicas; pueden hallarse en un paraje inhóspito del mundo, entregando salud y amor; en la línea roja de hospitales de la Patria amada, luchando contra la letal enfermedad;en un laboratorio, creando medicamentos para salvar o en un consultorio médico previniendo, pesquisando, haciendo de la entrega y el deber el sentido de su existencia.

Porque el riesgo de contagio todavía persiste son pilares desde las casas para proteger a los suyos e influir en que no haya ni exceso de confianza, ni se baje la guardia ni se desmovilice nadie, para evadir el posible peligro de un rebrote en esta etapa de la pandemia, que demandará también de voluntad y entereza, disciplina y responsabilidad.

Han hecho historia las mujeres en este tiempo de la COVID-19 confeccionando nasobucos y, sobre todo, exigiendo por su uso;como artistas, convirtiendo el arte en antídoto ante la cuarentena; como mensajeras, llevando alimentos o medicinas a las personas más vulnerables del barrio;mostrando altas cuotas de generosidad y bondad,reciprocandoasí todo lo bueno que la Revolución ha sembrado en ellas.

En este tiempo difícil y aleccionador por una pandemia inédita en el mundo, han ganado consideración y respeto por ese espíritu solidario que las distingue, por esa mezcla de acero y miel con que enfrentan esta cruzada por la vida.

Motivaciones les sobran para manifestarse con fuerza en defensa de la salud y la vida en este inicio del año 2020, en que celebrarán el aniversario 60 de la constitución de la Federación de Mujeres Cubanas, creada por idea de Fidel el 23 de agosto de 1960 con el aliento de su eterna presidenta Vilma Espín.

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