Los Vulnerables

Al grado en que las personas pueden ser susceptibles a las pérdidas, los daños, el sufrimiento y la muerte, en casos de epidemia, desastre o siniestro se le llama vulnerabilidad humana.

Esa vulnerabilidad no siempre esta asociada a la riqueza de un país, su poderío militar o su fuerza económica, son muchos otros los factores que hacen a una comunidad desvalida. La ocupación y preocupación de sus autoridades para resolver o al menos amortiguar el efecto negativo de un problema o situación serian el mas claro ejemplo.

Hoy el gobierno norteamericano se ocupa más de hacer campaña en contra de la actitud, disposición y habilidades de nuestros médicos y personal de la salud inmersos, una vez mas en un acto de solidaridad que de atender sus propios problemas de vulnerabilidad.

Se ha convertido, el más poderoso imperio del mundo, en el epicentro de la pandemia del Covid-19. Sus miles de enfermos se van quedando sin ventiladores mecánicos y sin personal suficiente para la atención de los contagiados, en muchos de los hacinados hospitales.

Sus voceros mediáticos se esfuerzan en minimizar los efectos de la pandemia en Estados Unidos, tratando de hacer que los pueblos vuelvan los ojos y no aprecien el ejemplo de Cuba, bloqueada hasta en los más elementales recursos clínicos y de desarrollo, pero pendiente de hasta el más humilde de sus ciudadanos.

Mientras Cuba envía fuerzas de hombres y mujeres con batas blancas a colaborar contra la pandemia en muchos países del mundo. Estados Unidos envía fuerzas militares y material bélico para el apoyo de los terroristas en los conflictos de los pueblos árabes.

Por poner solo un ejemplo, millones de inmigrantes en tierra norteamericana jamás irían a una clínica por falta de identificación y miedo a la deportación y ahí está la vulnerabilidad y la indetención del contagio.

Los pueblos quedan vulnerables en función de las condiciones físicas, económicas, sociales, políticas, técnicas, ideológicas, culturales, educativas, ecológicas e institucionales. La vulnerabilidad se relaciona también con la capacidad de un individuo o de una comunidad para enfrentar eventos peligrosos o dañinos específicos en un momento dado.

En lo alto de la más lejana montaña tiene el gobierno de Cuba un consultorio del médico de familia y una atención primaria y priorizada para esto u otro flagelo que inevitablemente seguirán expandiéndose por el mundo globalizado de hambre y desesperanza y con una naturaleza resquebraja por las mismas transnacionales que la destruyen en nombre de un capitalismo obsesivo y mordaz.

Podría estar mucho más atendida la población de Brasil sino se hubiera cometido la torpeza de su presidente Bolsonaro de alejar la fuerza cubana que los acompañaba, ahora solo le queda decir que el Covid-19 es “una gripecilla” para restarle la peligrosidad que tiene el nuevo coronavirus.

Sin dudas en tiempo de Covid-19, Estados Unidos es el país frágil que pasa de tener una vulnerabilidad humana a una sociedad que tiene como elementos la inseguridad y la indefensión de la comunidad y sus grupos de familias.
Es hoy el pueblo norteamericano una victima de su propio sistema. Deseamos su pronta recuperación y con ello la reflexión del porque ellos, los poderosos, son ahora los más vulnerables.

Escrito por Santiago Carnago López

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