Ministro de Economía: Cuba avanza en la implementación de la estrategia económico-social

Cuba ha avanzado en la implementación de medidas en las 16 áreas clave identificadas dentro de la nueva estrategia socio-económica, informó Alejandro Gil Fernández, vice primer ministro y titular de Economía y Planificación, en el Quinto Período Ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP).

Reunidos por primeras vez de manera virtual, los diputados conocieron del impulso de acciones que impactan en la producción de alimentos, así como en los incentivos a las exportaciones, el fortalecimiento de la empresa estatal, la descentralización gradual en la asignación de financiamiento en divisa a la economía, el perfeccionamiento del sector no estatal, el desarrollo territorial, el ordenamiento monetario del país y la informatización de la sociedad.

En su intervención, el titular subrayó que la pandemia ha propiciado un impacto recesivo en la economía mundial. En América Latina se estima una caída del Producto Interno Bruto del 9.1%, mientras el desempleo aumentará del 8.1% al 13.5% en el 2020.

El titular expone otros males ocasionados por la pandemia:

Un incremento de 18 millones de desempleados.
La tasa de pobreza incrementará al 37.3% (231 millones de pobres).

Al referirse a Cuba, Gil Fernández señaló que el país ha tenido que enfrentar los impactos de la COVID-19 con afectaciones de los ingresos provenientes del turismo, con un incremento en los gastos de Salud, así como la interrupción del empleo y de la actividad no estatal, unido al bloqueo impuesto por Estados Unidos, “que ha aplicado entre los años 2019-2020 más de 130 medidas para asfixiar la economía y crear descontento en la población”.

“Los daños por el bloqueo superan por primera vez en la historia los 5 000 millones de dólares en un año. Este escenario nos condujo a trabajar con urgencia en un ajuste del plan de la economía para responder sin improvisación este nuevo desafío”.

Gil Fernández recordó las palabras del presidente cubano en el Consejo de Ministros celebrado el 29 de abril, al aprobar el ajuste del plan.

“No podemos conformarnos con el ajuste al plan y la planificación para el año 2021, porque estamos enfrentando una crisis mundial. En ese difícil contexto debemos salir con cosas distintas, y preparar una estrategia socioeconómica donde se ratifique que no podemos seguir haciendo las cosas de la misma manera. Hay que evaluar cómo de una manera más rápida y organizada implementamos cosas que están pendientes en la conceptualización del modelo. No se trata de improvisar, sino de introducir en los esquemas económicos y en las políticas de desarrollo nuevos actores y prácticas aprobadas en los Lineamientos. Todo eso nos conducirá en el camino hacia el próximo Congreso del Partido. Haciendo lo mismo no vamos a avanzar más”.

El ministro recordó que la nueva estrategia económica y social fue presentada el 14 de julio al Buró Político del Partido y aprobada el 16 de julio por el Consejo de Ministros, día en que, a su vez, se informó al pueblo en la Mesa Redonda.

Puntualizó que la estrategia toma en cuenta principios fundamentales del funcionamiento del modelo económico, que refuerzan el carácter socialista del proceso cubano.

Se sustenta en:

Mantener la planificación centralizada
Defender la producción nacional y desterrar la mentalidad importadora
Regular el mercado por métodos indirectos
Complementariedad de los diversos actores económicos
Papel dinamizador de la demanda interna
Dotar de mayor autonomía al sector empresarial
Implementar aspectos claves pendientes con respecto a las formas de gestión y propiedad
El redimensionamiento del sector empresarial y no estatal
Estimular la competitividad garantizando la utilización eficiente de los recursos materiales y financieros, el ahorro y el incremento de la eficiencia y la motivación por el trabajo
Mantener una política ambiental activa en armonía con el ordenamiento social.

El ministro de Economía explicó que la estrategia se estructura en 16 áreas claves relacionadas con las esferas económicas y sociales de mayor impacto en la economía nacional, y añadió que las medidas identificadas guardan relación con el estado de implementación de los Lineamientos aprobados en el Séptimo Congreso del Partido, con trabas y prohibiciones identificadas y con los análisis realizados para las acciones previstas en las tres fases de la primera etapa de recuperación del país de los efectos de la pandemia.

Las 16 áreas claves:

Producción de alimentos.
Agroindustria azucarera y sus derivados
Turismo
Servicios profesionales
Salud
Industria farmacéutica, biotecnológica y producciones biomédicas
Telecomunicaciones
Construcción
Energía
Logística integrada de transporte, almacenamiento y comercio eficiente
Logística integrada de redes e instalaciones hidráulicas y sanitarias
Industria manufacturera
Comercio interior
Comercio exterior
Sistema financiero
Política de empleo y salario, seguridad y atención social

El documento resultante contiene más de 370 medidas, por cuya implementación responden los ministros. El Gobierno ha implementado un sistema de trabajo para su control, evaluando semanalmente las propuestas de implementación.
Se ha mantenido la vitalidad de la vida económica y social del país

En otro momento de su intervención ante el Parlamento, Gil Fernández destacó que pese al complejo contexto y las limitaciones de recursos consiguientes, “no hemos dejado de trabajar en la búsqueda de alternativas y soluciones y se han asumido elevados gastos en la esfera de la salud para enfrentar la pandemia”. Además, se han mantenido servicios vitales para la población, como la electricidad, un sector “que han intentado afectar mediante la persecución a la entrada de combustibles”.

Reconoció que el país enfrenta un periodo de escasez de ofertas “dada la situación excepcional que vive”, pero “se ha combatido con éxito la pandemia y mantenido la vitalidad de la vida económica y social”.

“Nuestro pueblo ha dado una vez más una muestra de responsabilidad y disciplina”.

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