Santiago de Cuba: Comunicación organizacional en contexto

Santiago de Cuba, 30 de ene. – El Gobierno cubano destaca la importancia de la Comunicación Social. Su Presidente, Miguel Díaz-Canel insiste ensu relevancia para lograr el avance de la economía y la sociedad cubanas. La aprobación de la nueva estrategia económico social del país (julio de 2020) y como parte de ella la implementación de la tarea ordenamiento (enero de 2021), por susalcances y por su nivel de complejidad requieren del concurso de la comunicación en general y en particular de la Comunicación Organizacional, cuya participación en el proceso de cambios cobra mayor trascendencia por el contexto hostil en que dicho proceso se desarrolla.

La adopción de las medidas señaladas y otras vinculadas con ellas constituye una respuesta viril y pensada para desbrozar la ruta hacia la aspiración mayor: construir un socialismo próspero y sostenible. Hay quienes opinan que estas decisiones debieron adoptarse con anterioridad; otros, por el contrario, piensan que debieron esperar y ejecutarse en un momentomenos tenso. Con todo respeto por el criterio ajeno considero que el contexto adverso en que se toman constituye un valor agregado que legitima aúnmás las transformaciones emprendidas y me sumo a quienesopinan que estas decisiones son un imperativo, una estrategia para resolver problemas acumulados que no pueden esperar.

Permítanme recordar que la sociedad santiaguera sufrió, en la década del 90, los mismos embates, el mismo estremecimiento que sacudió al país provocado por la caída del campo socialista.Pero, aun en las peores circunstancias, a pesar del fortalecimiento del bloqueo norteamericano, Santiago resistió las situaciones máscríticas, serecuperó y obtuvo resultados integrales positivos. Una de las razones que favorecieron los avances está relacionada con la apelación a factores comunicativos, entre ellosel liderazgo y la participación, conceptos básicos de la Comunicación Organizacional. En Santiago se comprendió la necesidad de superar la tendencia reduccionista que limita la comunicación a la trasmisión de mensajes, a su carácter informativo, porque la comunicación social es eso y mucho más.

Los tiempos en que dominaban prejuicios que negaban o exageraban el papel de la comunicación están plenamente rebasados. Hoy sabemos que la comunicación no es, como declaran sus más apasionados partidarios, el principal activo de la empresa; ni tampoco, como afirman ingenuamente otros, un elemento secundario para su desarrollo. Queda claroque el centro de la gestión de la empresa estatal socialista, su misión fundamental,  consiste en cumplir con su encargo social, con sus objetivos estratégicosempresariales pero, para lograr con calidad tal propósito la empresa necesita de la comunicación. Si usted analiza los resultados de nuestrasempresas sepercatará que las que mejor funcionan, Enserpet o Flora y Fauna, por ejemplo,le otorgan a la comunicación el espacio que esta merece.

Si reconocemos el carácter transversal de la comunicación dada su presencia en los diferentes procesos que se desarrollan en cualquier empresa, carece de sentido negar su importancia, sus posibilidades de aportar al mejor desempeño de la vida empresarial; como tampoco tiene sentido limitarla a la trasmisiónde información por muy efectiva que esta sea. Si tenemos claro que la base de nuestro socialismo es el hombre, quien decide el perfeccionamiento empresarial; no será difícil comprender la relevancia de la Comunicación Organizacional, la cual rebasa ampliamente la función informativa y asume otras que, bien pensadas, pueden contribuir a que tengamos empresas exitosas.

Para decirlo con palabras de una especialista muy reconocida, Irene Trelles. “Si se asigna a la comunicación la importancia que tiene, con acciones concretas, como realización de estudios diagnósticos; implementación de estrategias diseñadas con un enfoque sinérgico; eliminación del espontaneismo y la descoordinación, ganaremos tiempo y economizaremosesfuerzos y recursos”. Ahora, cuandocomenzamos un nuevo año y habrá que planificar y probablementere planificar, nuestros empresarios y sus asesorestienen la oportunidad de asumir el criterio de Trelles, el cual subraya la necesidad de abordar la comunicaciónintegralmente, estudiarla, planificarla, organizarla y evaluarla. Por ahí, creo, anda el tamaño del reto que el contexto nos impone.

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