Voto sí porque en la Constitución estoy yo

Santiago de Cuba, 23 de feb.-Ivan Dimet Isaac ya no sabe cómo es su rostro, pues cuando se aproximaba a los 40 años apenas podía distinguir  los colores hasta el día  en que un mundo oscuro le cambió la vida, los sueños, el futuro que había imaginado en una Cuba donde lograr esa meta era posible.

Pero este santiaguero, residente en el Reparto Jiménez,  está ahí con la suficiente fuerza  y convicción para acercarnos a esta   parte de su historia en que podrá participar por segunda oportunidad, en un Referéndum Constitucional.    

 

“Tengo  69 años.  En mi juventud tuve una vida muy activa, tanto que logré egresar en 1972 de Técnico medio especializado en el cultivo de la caña y fui ubicado  en el Central Colombia en la actual provincia de Las Tunas donde tuve mi primera experiencia laboral.

Esta breve historia Dimet Isaac  la relató  a la periodista en una  asombrosa  síntesis, con el objetivo de justificar por qué   su participación directa en el Referéndum Constitucional  del 15 de febrero  de 1976, fue en un colegio electoral   de la otrora provincia de Oriente, y su misión fue de mensajero.

De la Constitución que está vigente hasta hoy, afirma Iván:  “ no recuerda los detalles del texto, pero sí  que se hablaba de una   división político-administrativa en que Oriente se multiplicaba en 5 provincias, y de la experiencia en Matanzas, donde se experimentaba una nueva forma de gobierno en que el poder estaba en manos del pueblo. De lo que si tengo  plena  seguridad es que voté, y las personas acudían a las urnas con alegría, entusiasmo, con la seguridad que estaban haciendo lo correcto”.

En aquella oportunidad, Iván vivió a plenitud todo lo acontecido.

Sin embargo ahora, en el 2019, con la experiencia de lo que significa vivir en una Cuba libre, con plenos derechos, pero también con  limitaciones económicas, asediada constantemente por los vecinos del Norte y con una  diversidad  social, él vuelve a estar presente  en los preparativos de una nueva Reforma Constitucional, la que no puede ver con sus ojos, pero sí imaginar desde ese mundo de la oscuridad en la que está sumido desde los años 90.

“Ahora hay una gran diferencia. Hasta los niños pudieron estar en la discusión  del proyecto de constitución. Antes de ser aprobada por los diputados los ciudadanos pudieron leerla, emitir sus criterios, las personas comentaban del contenido del documento y  todavía   hablan de constitución, el documento está en la calle.

“Quienes vayan a las urnas a votar saben que con el voto por el Sí a  la Constitución se  apuesta por mantener los ideales de los patriotas de las diferentes generaciones, de una continuidad de los ideales de Carlos Manuel de Céspedes, de José Martí, de  Fidel Castro. Cuando uno repasa la Constitución se da cuenta que su contenido es abarcador, que nos hace sentir orgullosos de vivir  Cuba”.

 “Como ciego disfruto de todos mis derechos. No es como en otros países donde los discapacitados   no tienen un proyecto  que lo beneficien. Aquí no tenemos diferencias, podemos votar por nuestra Patria, por la Revolución por nuestros ideales, y porque también estamos reflejados en el texto de la nueva Constitución”.

“Por ese motivo el 24 de febrero estaré allí votando Sí, Si por Cuba, por la Constitución que beneficia a todos los cubanos y deja claro que aquí hay una continuidad. Votaré por el Si, porque soy ciego, y mire, en la Constitución estoy yo”.

Por: Agustina Bell Bell.

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