Yo hablo por mi…

Santiago de Cuba, 22 de feb.-Por estos días, muchas son las consignas y campañas de comunicación que abogan porque demos el SÍ el próximo 24 de febrero cuando se desarrolle en todo el país el referendo constitucional, estrategias que no pretenden en ningún sentido disminuir al elector..al ciudadano, en su capacidad de decidir.

No por gusto la boleta que nos será entregada con la pregunta:»¿Ratifica usted la nueva Constitución de la República?» tiene dos posibles respuestas, donde tanto el Si, como el No, se encuentran en igualdad de condiciones. En una nación en democracia como lo es Cuba, cada uno tiene la libertad de escoger lo que considere mejor para sí mismo y su familia.

Aquí nadie le pagará u obligará para que elija una u otra respuesta. Aquí lo único que importa es proteger a sus hijos, que tengan escuelas, un doctor cuando lo necesiten, un hogar seguro y sin agresión que les permita crecer sanos en cuerpo y espíritu. Aquí lo único que importa es que nuestros padres, nuestros viejos, tengan el amparo de sus seres queridos cuando estén desvalidos.

Lo que importa aquí es que las madres solteras se sientan protegidas cuando el padre de la criatura se divorcie también del menor porque encontró una nueva pareja. Lo que importa aquí es que podamos exigir nuestros derechos, vía judicial, si es necesario, cuando cualquiera…administrativo, dirigente o funcionario alguno se atreva a violentar lo que establece la ley.

Lo que importa en Cuba es continuar buscando alternativas que contribuyan a lograr la eficiencia económica, donde los cuentapropistas han demostrado su valía y dado su aporte. Lo que importa en Cuba es que más allá de consignas y voluntades políticas logremos respetarnos y unirnos aún con nuestras diferencias, porque son precisamente las diferencias las que nos hacen singulares y nos distinguen, sin que por ello dejemos a un lado el tremendísimo orgullo de ser cubanos.

Ojalá sea el SÍ lo que trascienda el 24 de febrero, de modo que, lo que hasta hoy es una propuesta, tenga la oportunidad de demostrar sus bondades, pues incluso aquellos que digan no, se beneficiarán de las múltiples garantías que ofrece….y ya los veré…Constitución en mano, reclamando los derechos que como cubano, le asisten. Yo hablo por mi…y yo…yo voto SÍ.

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