Che: latinoamericanista, internacionalista, antimperialista

En la base del latino americanismo del Che están sus viajes por el subcontinente, vivencias que lo condujeron a decisiones singulares. En la base de su antimperialismoestá el latino americanismo; su sentido del internacionalismono puede separar estos dos conceptos. Se sabe de sus viajes, el mismo dejó constancia. Comenzó por conocer lo propio: en 1950recorrió su país,un año mástarde, junto a AlbertoGranados, anduvo por varias naciones suramericanas y dejó sus apreciaciones en “Notas de viaje”. En 1953, ya graduado demédico, emprendió un periplo acompañado por otro amigo, Calica y volvió a dejar constancia en “Otra vez”. Supo del proceso revolucionario boliviano yde la caída del gobiernoprogresista de Jacobo Arbenz.FinalmenteenMéxico conoció a Fidel Castro y sealistó como expedicionario del yate Granma.
El conocimiento de la realidad latinoamericanaconsolidó su pensamiento humanista nutrido de sus concepciones filosóficas, de un marxismo sindogmas que concitó muchas polémicas a las cuales habrá que volver sobre todo entiemposde neoliberalismo y de otras pandemias. Su pensamiento en favor de la independencialatinoamericana ante un enemigo palpable: el imperialismo, no admite dudas. Un estudio del centro que lleva su nombre afirma. “A su latino americanismo lo nutre de una cargadadosis de antimperialismo procedente de vivencias directas y de la certeza que solomediante un proceso revolucionario auténticoAmérica Latina puede cambiar y proyectar su desarrollo (Ver “Che Guevara: trascendencia de su vida”).
Lo más acabado de su reflexión sobre los temas que propone el títulodel presente artículo están en sus reflexiones sobre la realidad cubana y sus particularidades, especialmente durante elperiodo 1961-1965, fecha en la cual expuso muchos de sus criterios sobre la realidad nacional e internacional, entre ellos sus concepciones sobre el hombre nuevo que la sociedad socialista demanda. En este aspecto, como hemos subrayado en trabajos anteriores, hay dos asuntos medulares: el trabajovoluntariocomo parte de la formación del hombre nuevo y el antimperialismo. En el estudio citado se destaca que estos elementos “son los ejes básicos que se conjugan con sus propósitos primero en el Congo y luego en Bolivia, en este caso para demostrar la posibilidad de la lucha con la participación de las masaspopulares, y hacer viable después, un proyecto mayor de lucha emancipatorio para los pueblos subdesarrollados”
Un elemento insoslayable para entender el latino americanismo y el antimperialismo del Che son sus lecturas. En este aspecto debería prestársele atención a la influencia martiana.Ernesto Guevara atesoraba en su biblioteca personal las Obras Escogidas de José Martí. Las consultaba con el mismo interés que leía a Ingenieros o a Lenin. De Martí asumió el concepto Nuestra América, que lo condujo a pensar y vivir la Patria Grande y aún más, el que robusteció su condición de hombre universal. Para el Che como para el Apóstol: “Patria es humanidad”. En el excelente libro Che lector (Argentina, 2017) hay un artículominucioso sobre la lecturas preferidas el Che y están los textosde Martí,su biografía, sus ensayos y su poesía.
A José Martí, el Héroe Nacional de Cuba y al Che, el Guerrillero Heroico, los comunican las semejanzas, dijimos en esta página. Se formaron como estudiantes en regímenes despóticos; a pesar de su promisorio futuro como profesionales decidieron echar suerte con los pobres de la tierra. Fueron hombres de su tiempo y del nuestro, latinoamericanistas, bolivarianos, antimperialistas. Tuvieron experiencias vitales comunes. Viajaron por los mismos países: México, Guatemala, Venezuela… Sus periplos los soldaron con Latinoamérica. “De América soy hijo y a ella me debo”, sentenciaba el Maestro y el Che declaraba en naciones Unidas su disposición de dar la vida por cualquiera de los países de América Latina sin pedir nada a cambio.
Claudia Korol, en sus “Apuntes biográficos” (artículo incluido en Che lector)al analizar la obra multifacética del guerrillero apunta:“En toda esta multiplicidad de modos de ser puede rastrearse un denominador común: su perseverante esfuerzo por superar los obstáculos para descubrir horizontes ahí donde la historia obstinadamente quiere clausurarlos”.
Y agrega: “El trabajo voluntario y el internacionalismo fueron claves en el pensamiento del Che sobre el socialismo. La revolución debía conquistar una dimensión antimperialista e internacionalista para obligar a los EE. UUa dispersar su fuerza militar. ¡Crear dos, tres, muchos Vietnam!fue la consigna del “Mensaje a los pueblos del mundo”, que envió a la Conferencia Tricontinental reunida en La Habana en 1966”.
Como sabemos el Che se sumó con una columna de cubanos a la lucha anticolonial por la liberación en el Congo. Regresó a Cuba de manera clandestina, en fecha nada casual: el 26 de Julio de 1966 y preparó el próximo proyecto, Bolivia, donde buscaba crear una escuela y un punto de resguardo para las experiencias guerrilleras que emergían en el sur del continente. La guerrilla fue derrotada antes de llegar al lugar donde esperaban establecerse. El 8 de octubre de 1967 el Che fue capturado y el 9, asesinado
En junio a propósito de los natalicios de Antonio Maceo y Ernesto Guevara hablamos de la desconfianza de ambos líderes respecto a los EEUU. Maceo desestimóel intento de pedir ayuda al Gobierno yanqui para lograr la independencia de España:sabíaque los cubanos podían lograrlo con sus propios esfuerzos. El Che alimentó la mismadesconfianza. Estas actitudes deberíaalertar a los incautos y a los nuevos anexionistas.
La periodista Alina Martínez “(Periódico Trabajadores, (10-6-2019), alude a la entrevista concedida por el Che a Lisa Howard (12-2 de 1964. El guerrillero afirmaba: “Estamos expectantes, observando la situación, simplemente, tomando providencias para uno u otro camino que se pueda seguir, depende de una serie de circunstancias, de las características mismas el Gobierno norteamericano y depende también de como sepa valorar la situación del mundo”. Pasado medio siglo las administraciones norteamericanas no aprenden la lección. . “No se puede confiar en el imperialismo ni tantico así, ¡nada!”, alertaba el Che.Hay evidencias de lo que cuestay al final la historia se impone, aún sobre quienesno creen en ella. Aquellaadvertencia caló hondo en Cuba y más allá. Hay constanciassuficientes del costo pagado por quienes la olvidan.

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