El Che: papel de la conciencia en el socialismo

Cuando a principio de mes nos referimos a las concepciones éticas de Ernesto Guevara, nos detuvimos en el ensayo “Latinoamérica, el pensamiento político-ético del Che y la política exterior de la Revolución Cubana “, de Leyde Ernesto Rodríguez Hernández, publicado por la revista Política Internacional no 1, correspondiente a enero-marzo de 2019. Reiteramos a loslectores la invitación para consultar este texto. Lo retomamos por sus valores intrínsecos y porque resulta prácticamente imposible deslindar las reflexiones del Che en torno a la moral,de sus consideraciones sobre el periodo de construcción del socialismo en el cual la ética ocupa un espacio central.

Los razonamientos del Che sobrela importancia del factor subjetivo en el desarrollo de la joven sociedad socialista cubana son esenciales. Para el Guerrillero Heroico el socialismo constituye el resultado de la decisión histórica de un país y de la educación individual que cada hombre, de forma consciente,realiza en su interior, para luego volcarseen todo el pueblo y unirse a la vanguardia que eligió el rumbo socialista. Este vínculo entre la vanguardia y sus seguidores deber ser un aspecto a destacaren el desarrollo del proceso socialista cubano. “Sus aclaraciones certeras sobre el papel de la vanguardia política en todo el periodo de transformaciones sociales y económicas tienen un valor metodológico y didáctico inapreciable”, señala Rodríguez Hernández. Y añade:

“Estamos obligados a conocer cada vez más el pensamiento del Che para recuperar sus convicciones éticas, que lo convierten en el paradigma del hombre nuevo y el ejemplo de la utopía humana a construir en el siglo XXI. Es por eso que en la construcción de un nuevo socialismo a nivel mundial no bastará con la implantación del poder de las mayorías sociales, la entrega de los medios fundamentales de producción a los trabajadores: se impone que existan vínculos estables entre la vanguardia y las masas populares”.

En la construcción del socialismo, como decía el Che, resulta imprescindible el desarrollo de la conciencia y cultura revolucionarias,hecho quepropicia una transformación radical en las relaciones sociales entre los individuos y las colectividades, en sus motivaciones, aspiraciones y actitudes. Se supone que todo lo anterior permite la superación del hombre consumista y enajenado por el sistema de dominación capitalista, que es hoy planetario y genera múltiples problemas globales, entre ellos la destrucción de la naturaleza y del medio ambiente, con lo cual amenaza laexistencia misma de la humanidad.

Como afirmamos en un texto anterior la médula del pensamiento ético del Che está concentrada en El Socialismo y el hombre en Cuba (1965), libro al cual , por su significación, dedicaremos un próximo trabajo , porque subraya una invariante básica del discurso ético del Che: “el hombre es el protagonista, el sujeto activo de su propia historia”. Esta convicción del guerrillero argentinocubano subraya la trascendencia de los aspectos subjetivos, ideológicos, los asume como pilares. Así, después de sus primeros viajes por los países del campo socialista apunta que el socialismo no puede verse solo como una instancia económica y, por tanto, construirse como si fuera un fenómeno estrictamente económico, fuera de la ética y de la ideología.

Otros valores morales que conforman el pensamiento del Che son la modestia, la sencillez, el espíritu creador, la dignidad, el colectivismo, el sentido de la justicia, el amor a la verdad y la austeridad, uno de las virtudes delrevolucionario que consideraba vital para contrarrestar el germen de ese fenómeno nefasto denominado corrupción.Estos elementos son dignos de análisis porque el desarrollo de la sociedad socialista no es aséptico, sino una etapa de aprendizaje, de lucha y superación de errores y tendencias negativas de la cual ningún proyecto social de envergadura está a salvo. La caída del campo socialista motivada, entre otras causas, por la falta de consolidación de los valores defendidos por el Che,constituye lecciónpermanente.

Los criterios del Che sobre el papel de la subjetividad en laconstrucción del socialismo, formulados hace más de medio siglo , a pesar de los cambios contextuales, mantienen su vitalidady no solo para Cuba, sino para los pueblos que transitan por vías no capitalistas de existencia y crecimiento. La edificación de la nueva sociedad requiere del espíritu creador y anti dogmático preconizado por el Che; necesidad acentuada hoy por el desarrollo de las nuevas tecnologías, por los estudios de las ciencias sociales sobre el progresismo y por la reacción agresiva delneoliberalismo, que se bate en retirada tras la pandemia y se torna más belicoso como lo revela la actual coyunturalatinoamericana. La izquierda tiene en el pensamiento del Che una fuente tan nutritiva como actual.

Deja una respuesta