La generación que vivió junto a Fidel es excepcional

Mi generación, esta que nació, creció, y se  formó con el naciente Enero de 1959, siente el orgullo de haber participado  junto a Fidel y a quienes le acompañaron, en   hacer realidad una Revolución que siempre se proclamó a favor de los humildes.

¿Que hubo personas que traicionaron?. Es cierto. Como también lo fue y lo es  el apoyo mayoritario de un pueblo que tuvo fe en el joven líder que desde el Programa del Moncada llenó de ilusión a quienes tenían la dignidad como la mejor riqueza. 

Razones hay  para afirmar que la  generación surgida con la entrada triunfal de Fidel a Santiago de Cuba, desde donde se proclamó el triunfo de la Revolución,  es excepcional.  Ahí no hubo casualidad,  Ante la disyuntiva de ser libres o seguir como esclavos del imperio yanqui, la respuesta fue  una: optar por el camino de la independencia.

Y fue muy duro. No solo por  acontecimientos que marcaron a los cubanos como la desaparición física de Camilo Cienfuegos el 28 de enero de 1959; el sabotaje al vapor La Coubre  en el puerto de La Habana el 4 de marzo de 1960, y el acto terrorista en Barbados  al Avión  Cubano el 6 de Octubre de 1976, donde viajaban jóvenes deportistas; sino también por todos los momentos amargos que ha causado el imperialismo yanqui al país y a las familias en estos 61 años de Revolución.

Esta generación  es excepcional porque  junto a Fidel,  y hasta hoy, ha sabido aguantar firme un Bloqueo económico-financiero y comercial sin claudicar nunca. Estuvo ahí en los momentos más tensos del ataque mercenario a Playa Girón  y de la Crisis de Octubre. Fueron adolescentes los que vencieron  la Campaña de la Alfabetización, no sin antes dejar a sus mártires: Manuel Ascunce Domenech y Conrado Benítez

La lucha contra bandidos fue un episodio que emprendió con coraje y valor la juventud que siguió a Fidel con la convicción de que sí podíamos  tener nuestra soberanía. Y ¿qué decir del período especial en tiempo de paz?… Solo una generación con el altruismo heredado del ejemplo del líder revolucionario, pudo sobrevivir a los momentos más complejos que tuvo Cuba con una economía que llegó a fondo en 1993.

Fidel es  de los pocos líderes del mundo que sintió el orgullo de contar con generaciones que supieron comportarse a la altura de su época histórica. Porque si bien la del Moncada desempeñó su papel y se mantuvo firme en sus sueños y sus ideales;  esta que creció junto a él  le siguió  y se comporta como una digna continuadora de su ejemplo.

 Desaparecido físicamente el 5 de noviembre de 2016, a esta generación excepcional que vivió junto a Fidel  le corresponde trabajar  para que ese hermoso presente que tenemos hoy del eterno Comandante en Jefe, se mantenga  como el mejor homenaje al hombre más grande  que tuvo el mundo en el siglo XX y de quien hay mucho que hablar todavía en la actualidad.

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