Sugerencia a Estados Unidos al justificar el bloqueo contra Cuba

Hoy, 23 la Asamblea General de Naciones Unidas aprobará la resolución que Cuba presenta año tras año sobre la necesidad de poner fin al bloqueo de Estados Unidos implementado hace seis décadas. No veo cómopodrán impedirlo, por eso respetuosamente hago una propuesta basada en la vieja ciencia del sentido común. La resolución será aprobada por la comunidad internacional la cual, año tras año, expresa su rechazo al engendro. Ahora el rechazo cuenta con dos nuevos argumentos: la determinación del Gobierno norteamericano, del expresidenteDonald Trump, defirmar el Título III de la Ley Helms-Burton, que concitó la desaprobación mundial y el recrudecimiento del cerco en tiempos de pandemia.Cuando la Asamblea General se manifieste contra el bloqueo los EEUU tendrán que dar alguna respuesta.

Ya veremos cómo intentan explicar lo inexplicable. Los especialistas pueden conjeturar premoniciones. Pero, hay elementos que nos permiten razonar sin ser expertos en un tema que el pueblo cubano conoce mejor que nadie. Un mes antes de la realización de supresentación el proyecto de ley cubano ya tenía su aprobación, un adelanto de lo que acontecerá en la Asamblea General. Gobiernos, personalidades de todos los continentes, gente de todos los confines, se pronuncian a través de acciones muy disimiles que van dese los pronunciamientos oficiales hasta las iniciativas populares: declaraciones, marchas, caravanas de autos, llamados en las redes sociales, actos de simpatía hacia Cuba en muchos sitios del orbe. La solidaridad conCuba y su Revolución deja sin argumentos a enemigos externos e internos, abiertos o solapados.

En Estados Unidos las manifestaciones son contundentes. Grupos solidarios de ideologías muy diferentes defienden el mismo propósito: la necesidad de tender puentes, la normalización práctica de las relaciones entre ambos países y pueblos. La solidaridad con la Revolución Cubana es más patente en tiempos de pandemia. Se extienden por el mundo los reconocimientos a la medicina cubana, a la brigada Henry Reed, propuesta para el Premio Nobel de la Paz; en varios países se desarrollan campañas para recaudar fondos dirigidos a apoyar la vacunación en la isla entorpecida precisamente por las trabas del bloqueo. Se reconoce el esfuerzo de la medicina cubana que desde 1961 hasta la fecha ha atendido a casi un tercio de la población mundial. (Ver Liz Conde, periódico Granma, 24 de febrero de 2021).

Ahora: ¿qué nuevas mentiras aducirán? ¿Cuáles patrañas? La gastada afirmación de que el embargo- realmente debe decirse bloqueo- estádirigido contra el Gobierno cubano es demasiado obtusa para ser creíble y menos en estos momentos. ¿Cómo sostener tal afirmación cuando el Estado realiza ingentes esfuerzos para proteger a su pueblo en una contingencia como la covid-19 más arrasadora precisamente por los efectos del bloqueo? ¿Qué sentido tiene acudir al desprestigiado estribillo? ¿Quiénes serán lo suficientemente necios para creerlo y apoyarlo? Salvo los anexionistasmásrecalcitrantes, quienes apoyan cualquier medida contra su propio país porque sus salarios provienende la industria de la contrarrevolución; salvo los que aunque no defienden públicamente el bloqueo lo apruebantácitamente porque sus secuelas como el desabastecimiento son la base de la prosperidad de sus bolsillos.

Excepto los especímenes citados: ¿Quiénes osarán defender lo indefendible? No incluyo a los políticos trasnochadosde Miami y a sus secuaces que han convertido lapolítica cubana en un negocio rentable y que por simple lógica promueven o apoyan el bloqueo. No es necesario, como tampoco lo es detenerse en personajes cuya falta de éticacontaminaría esta página. Mas, es difícil incursionar en el tema si mencionar a los amantes de lo ajeno o a sus compañerosde fauna que están muy atentos a la carestía para engordar sus bolsillos. En este espacio los defensores del bloqueo tienen aliados que, con un poco de trabajo y sobre todo de dinero, pueden recolectar, porque si no es entre ellos: ¿Dóndeconseguirán adeptos? Y se supone que toda política requiere de seguidores.

No lo buscarán en losempresarios extranjerosque comercian con Cuba o que no pueden hacerlo por el lógico temor de exponerse a que el gendarme los sancione. No pensarán que van a recibir el aplauso de los trabajadores por cuenta propia, actividad reconocida por la Constitución cubana y prohijada por el Gobierno, que están entre los más afectados por las medidas para recrudecer el bloqueo como las restricción de viajes o la anulación de las remesasTampococreerán que los cubanos americanos aplaudirán una política que restringe los vínculos con susfamilias y en algunos casos los anula. Se sabe que la gran mayoría de los emigrados cubanos en Estados Unidos rechazan el bloqueo. Entonces, ¿qué sentido tiene recrudecerlo si va en contra de sus supuestos beneficiarios?

Estados Unidos en la ONU deberá dar una repuesta, tendrán que justificar lo injustificable. La diplomacia norteamericana tiene trabajo. ¿Qué razones alegarán esta vez? ¿Qué artilugios? Sin embargo, disponen de una posibilidad imperial. Si, como se sabe, el imperio anda de crisis en crisis puede que le entre una de sinceridad y aprovechen y aunque sea por un minuto seanhonestos aunque inmediatamente olviden el mal paso. Parece una tontería pero no está de másque tomen nota: no se pueden pasar la vida haciendo el ridículo. Tal vez su prepotencia no ayude a considerar esta opción,pero puede pensarse lo contario. Quizás en vez de intentar explicar lo inexplicable, opten por callar, tal vez sea una forma inteligente de amortiguarel golpe: tienen para escoger.

Deja una respuesta