58 años de brindar amor y educación

Santiago de Cuba, 10 de abr.- Corría el año1961 cuando el 10 de abril se daba cumplimiento a un sueño. Aunque la idea se esbozó el 23 de agosto de 1960, en el acto constitutivo de la Federación de Mujeres Cubanas. Un año después abrieron sus puertas los tres primeros círculos infantiles para los hijos de las mujeres trabajadoras.

La FMC se encargó de su disposición y cuidados, y también de hacer que surgieran decenas de instituciones de este tipo en todo el país. Vilma Espín, heroína de la Sierra Maestra y fundadora de la FMC de la que fue presidenta hasta su fallecimiento el 18 de junio de 2007, fue la iniciadora de tan humana obra social.

Desde su creación y hasta la fecha estos centros de enseñanza proporcionan el desarrollo físico y mental armónico de los niños/as, trasladan a la vida familiar las costumbres y hábitos higiénicos educativos de la institución y ayudan a los padres a conocer y orientar mejor a sus hijos. Mantenidos a pesar de lo costoso que resultan, por el interés y el esfuerzo del Estado cubano, como una conquista educativa y de apoyo a las trabajadoras, estos centros atraviesan carencias y dificultades, y aunque las capacidades resultan insuficientes, aún así, se trabaja intensamente en el proceso de perfeccionamiento de la calidad educativa que reciben los niños y niñas que asisten a estas instituciones.

A través de la superación de un personal docente diverso y complejo integrado por egresados de las escuelas pedagógicas, licenciados en educación preescolar y de los cursos por 2 años en la Universidad de Oriente. El impacto se manifiesta también en el elevado nivel de aprendizaje que muestran los infantes de los 54 círculos infantiles que existen actualmente en el municipio de Santiago de Cuba.

De igual forma sobresalen por los resultados en el trabajo con la familia, la formación vocacional, el fomento de cualidades y habilidades en los niños y la dirección del proceso educativo-preventivo. Asimismo la creatividad de las educadoras que laboran en estos espacios resaltan a la vista de cualquier visitante pues frente a la carencia de materiales didácticos y juguetes, ellas trasforman las cajas de cartón y otros materiales reciclados en sugerentes medios de enseñanza y aprovechan todas las bondades del papel maché, como alternativas para suplir las necesidades básicas.

En todo este trabajo también juega un papel relevante la familia, quien debe ser protagonista y actora activa del proceso educativo y con la que se trabaja en los consejos de padres para ganar en una interrelación más saludable y provechosa. Además del vínculo que establecen los círculos infantiles en el municipio cabecera con la comunidad.

Y es así para que todo marche bien y rumbo al perfeccionamiento que los círculos infantiles en su aniversario 58, continúan y continuarán siendo una garantía para toda familia santiaguera.

Por: Dariela López Benítez

Deja una respuesta