A Santiago de Cuba nadie le arrebata la libertad conquistada

Mucha fue la sangre derramada en Santiago de Cuba para conquistar la libertad plena, y fieles al legado de sus héroes y mártires el pueblo santiaguero reafirmó en sus nueve municipios la determinación de defender sus conquistas al precio que sea necesario, frente a la brutal y grosera provocación orquestada por asalariados del imperio.

Contundente prueba de ese respaldo tuvo lugar en Palma Soriano, cuando enterado de lo sucedido en esa ciudad el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés interrumpió en Songo-La Maya su visita de apoyo al enfrentamiento a la COVID-19 para intercambiar con los palmeros, y tan pronto irrumpió en su glorioso uniforme verde olivo fue aclamado por el pueblo.

«Como por arte de magia –testimonió el coordinador de programas del gobierno en la provincia Gilberto Romero Sauder-, aquello pasó de las groserías del grupito de cabecillas a la ovación de la inmensa mayoría de personas (sin dudas muchos confundidos) que espontáneamente dieron vivas a Fidel, a Raúl, a Díaz-Canel, y desde luego al Comandante Ramiro Valdés».

Sin más escudo protector que la estrella de Héroe de la República de Cuba, el moncadista, expedicionario del Granma e invasor de la columna del Che Guevara, se dirigió a todos, se interesó por sus inquietudes y tras reiterar que ni en estos duros tiempo la Revolución abandona a sus hijos, les pidió marchar a sus casas, y así sucedió sin dilación.

Junto a las máximas autoridades del Partido y el gobierno en la provincia, Lázaro Expósito Canto y Beatriz Johnson Urrutia, Valdés Menéndez se sumó luego al acto de reafirmación revolucionaria escenificado por cientos de santiagueros que espontáneamente se concentraron frente a la sede del Comité Provincial del Partido, en las proximidades de la céntrica Plaza de Marte, en esta ciudad.

Heroica siempre, Santiago de Cuba ha desplegado banderas cubanas y del Movimiento 26 de Julio, entona canciones de contenido patriótico, y mientras grupos de jóvenes recorren calles y avenidas exaltando consignas revolucionarias, directivos y trabajadores de todos los sectores cuidan con celo sus centros donde trabajan para el pueblo.

Deja una respuesta