Adiós a la 40. Fiesta del Fuego… y por igual estaremos en las calles de la ciudad y el ciberespacio

Vista la situación mundial con la COVID-19 y la enfrentada por el archipiélago cubano, es más real cada vez, que el Festival del Caribe aún hecho on line, es la muestra fehaciente de la resistencia cultural de un pueblo.

Lo anterior es una reflexión a partir de los resultados de la edición 40 de la también llamada Fiesta del Fuego, que cerró hoy en Santiago de Cuba luego de una semana en las redes, consagrada a la cultura popular de Belice y a las cuatro décadas de los estudios de grabaciones Siboney de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (Egrem), con base en esta ciudad sur oriental.

Con mucho empeño y unos deseos enormes de ofrecerles a los públicos de Cuba y el mundo, al menos una muestra sonora y visual del festejo caribeño, los organizadores de la cita acopiaron parte del enorme caudal archivado y junto con la participación nacional y foránea en las redes, se armó la Fiesta más tradicional y caribeña.

Y eso fue la tan accidentada en fecha, edición 40 del Festival del Caribe, pues ya había sido pospuesta en 2020.

Es cierto, como afirman varias personalidades de la Casa del Caribe, incluido su director, Orlando Vergés, que este tipo de celebración que se basa casi en su totalidad en el encuentro presencial de cultores y culturas de la región, es imposible reproducirlo cabalmente en forma virtual. Pero mientras esperamos erradicar la terrible pandemia cuando menos el uso de las redes viene a ser un aliciente.

Así lo entiende, y lo fundamenta también, el especialista Víctor Manuel Sigué Castellanos, de la Casa del Caribe, cuando señala que la COVID-19 “impidió los encuentros presenciales entre artistas, académicos y el pueblo, espacios donde se producen verdaderos y genuinos procesos de intercambio y retroalimentación de nuestras identidades”.

Y apunta que la modalidad on line de la Fiesta del Fuego tuvo la participación a través de la red de redes, de más de 10 000 cibernautas mediante la plataforma www.festivaldelcaribe.net y las redes sociales.

De las apreciaciones de Sigué se comprende, que en las redes esta vez se produjo el debate interactivo que en otras ocasiones tiene lugar en salas, por ejemplo, del majestuoso Teatro Heredia, en la Avenida de las Américas, o en instituciones vinculadas con la Casa del Caribe. Así, fue un hecho ahora, la asistencia por el canal de You Tube festivaldelcaribe.TV, de agrupaciones músico danzarías de más 15 países, dice Sigué, y agregó:

“El Coloquio Internacional El Caribe que nos Une propició el intercambio entre importantes académicos de la región, como el Dr. Jairo Solano, de Colombia, y la Doctora Liliana Gómez, de la Universidad de Oriente, quienes disertaron sobre los vínculos históricos entre Barranquilla y Santiago de Cuba.

“El programa académico favoreció una jornada de ritmos caribeños, como la Bomba puertorriqueña con la premier del grupo Cofradía, de Monte Alto, Puerto Rico, y de Héctor Venegas y Gabriel Jaime, realizadores de un programa radial en Colombia que defiende este género; y en el que también se debatió sobre la música y danza Garífuna, así como los orígenes y cultores contemporáneos de jazz en Santiago de Cuba, presentado por el Dr.C. Raúl Ruiz Miyares.”

En realidad, el espacio teórico solo se diferenció del habitual de la Fiesta en que ahora fue on line, porque el programa según reconoce el especialista, incluyó temas como el aporte de gallegos y catalanes a Santiago de Cuba; la visión de Santiago a partir de las crónicas de viajeros; la migración caribeña desde Puerto Rico, Jamaica y Haití al poblado de Caimanera, en la vecina provincia de Guantánamo, y hasta la “redefinición del Caribe, por el Doctor Jean Lamore”.

Por último, Víctor Manuel señala que la participación en un evento on line que no marca límites de espacio, fue otra de las ventajas apropiadas por el 40. Festival del Caribe, en su esfuerzo por consolidar la unidad de los pueblos mediante el mayor conocimiento de sus culturas.

Todo lo precedente se ha desarrollado ya en dos oportunidades consecutivamente: 2020 y 2021 y sus resultados y experiencias “unidos a las herramientas y medios tradicionales de la comunicación llegaron para quedarse”, pues aun y cuando ya no haya COVID-19 y celebremos “con todas las de la ley” un Festival del Caribe presencial, será imposible ya dejar al margen los beneficios y las ventajas que representa estar por igual en las calles, parques y teatros de Santiago de Cuba y al mismo tiempo en el ciberespacio.

Tomado del Periódico Sierra Maestra

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