Al mosquito no lo dejes volar

Santiago de Cuba, 23 de sept. – La lucha tenaz contra el mosquito Aedes aegypti es una tarea de primera prioridad en la estrategia de trabajo del Ministerio de Salud Pública de Cuba, con el encargo principal de velar y proteger la vida de las personas y prestar servicios de calidad, gratuitos e inclusivos.

De acuerdo con las circunstancias actuales respecto a la proliferación del dañino vector que provoca enfermedades como el dengue,  es bueno  recordar  los cuantiosos recursos que el país invierte en combatirlo y que, en ocasiones, en los hogares no se cumplen las orientaciones emitidas en beneficio de la salud de todos.

Es preciso insistir que el dengue es una arbovirosis transmitida por el Aedes aegypti que anualmente cobra vidas y enferma a numerosas personas; en lo que va de 2019 se han reportado más de dos millones de casos en América.

 No es para asustar a nadie, sino para alertar acerca de lo rigurosos y disciplinados que debemos ser con el tratamiento focal y las inspecciones para descubrir, destruir y evitar el riesgo que originan los focos del mosquito.

Igual debe hacerse con el perifocal, el adulticidaintradomiciliaria y la fumigación para reducir las poblaciones de insectos, por lo que evitar las casas cerradas para cumplir con esa acción, es tarea de primer orden también.

Rosa Montoya, vecina de El Caney, reconoce el esfuerzo que se hace para fumigar y mantener libres de vectores a los hogares y centros laborales, con el noble afán de cuidar la salud del pueblo, y ese gesto, subraya, hay que agradecerlo con disciplina y colaboración.

Para combatirlo todas las armas son necesarias y la labor colectiva es asimismo vital, pues como el Aedes ha demostrado ser fuerte y difícil de eliminar hay que darle bien duro y sin tregua.

En esta lucha es igualmente importante prevenir con conocimientos, por lo que la higiene y limpieza de hogares y barrios y protección del agua con tanques bien tapados, debe asumirse como una tarea de todos los días, pues aunque parezcan acciones sencillas, sin no la hacemos peligra nuestra propia vida.

En estos tiempos de lluvia y humedad en casi todas las áreasde salud que propician la proliferación del vector, hay que mantener la guardia bien en alto para hacerle la guerra en el caso que asome la cabeza.

Hay que reconocer en este empeño a los trabajadores de Higiene, Epidemiología y Vectores, quienes laboran  arduamente e, incluso, apoyan a municipios con mayor  infestación para combatir a un vector que afecta a la humanidad.

Yaquelín Segura, trabajadora de Educación, quien padeció dengue, aconseja acudir al médico inmediatamente que sientan algún síntoma como fiebre, dolores de cabeza muy fuertes y también musculares, vómitos y diarreas, ya que esa es la única manera de evitar males mayores para nosotros mismos y para nuestros semejantes.

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