AMIGA MIA, ¡Que caras te vendes!…

Santiago de Cuba, 26  de dic. – Con lo tanto que te amo, quiero saber si alejada de mi te has sentido bien por estos tiempos, porque entonces NO habría reciprocidad… 

Es casual encontrarte y cuando apareces, ¡eres tan vanidosa!… Te vendes cara y no te critico… Lo haces dada tu importancia aunque me parece que “se te va la mano”… Todos  somos de una manera u otra imprescindibles, sin negar que siempre te presentas fresca, lozana, con buena salud, y hasta tardas en ponerte vieja si te dan un trato adecuado, aunque te veas de momento sin presencia, medio revijía, como diría mi abuela… Eso es verdad… pero además…

Te tengo que buscar… Sí que buscar por obligación… Nació mi niño o mi niña y a los pocos meses ya la pediatra te está anunciando como importante para que me ayudes en su nutrición sana…  ¿Es que eres su asistente?… Si me siento mal porque comí mucho por estos días de fin de año…  Entonces ya No sólo mi médico de la familia, sino que hasta yo misma pienso en ti, en tu posibilidad de mejorarme… ¡Terrible mi niña, porque lo que menos quiero es que te me presentes ni en espíritu si no es en feria… aunque reconozco que eres la píldora con la que mi semblante cambia una vez que la indigestión llega…  NO le das cabida a nada más porque es que, cierto, NO hay nada como tú… pero insisto…  QUE CARA TE VENDES…

Claro, eso es si apareces porque te has puesto que eres sólo de ferias de fin de año, porque los restantes días cuando asomas…  TE VENDES MAS CARA TODAVIA…

Ay amiga amiga mía, haz que todo aquel que te mire, que te quiera no sea sólo por lo que representas sino por tu modestia…  Sí, porque si para este fin de año, entraras en concurso como la que más buscamos, tendrías el premio de la popularidad… Seguro que eras la ganadora, como también si alguien se atreviera a hacer un certamen buscando a la reina que menos aparece hoy en día y nos esquivas…

A coro dirían… Premio….  a la MALANGA!

Y sí que sabemos muy bien que…

La malanga, bien demandada en estos tiempos de festejos a la vez para los afamados buñuelos, es una planta perenne tropical. Sus valores nutricionales y su fácil cocción unida a las cualidades digestivas, hacen de este cultivo un producto de gran demanda en el mercado nacional cubano y en la dieta de hospitales, hogares de ancianos y círculos infantiles.

En Cuba se cultivan bajo este nombre dos géneros: Colocasia y Xanthosoma, el primero originario del sureste de Asia entre la India e Indonesia y el segundo, originario de América… 

La cosecha se realiza a los 10 meses de la siembra para la malanga blanca y a los 12 meses para la morada, de ahí que su ciclo es anual, nada fácil contra el boniato u otros tubérculos de ciclo corto…

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