Biografía de quien no debe ser olvidado…

Y sí que trae esta periodista por vez primera en esta oportunidad de fecha histórica, a un familiar que siempre debe ser recordado como uno más que muere por esta Cuba que hoy vivimos y disfrutamos…

Nilo Antonio Bolerí Mayeta

Nace en el seno de una familia humilde en Santiago de Cuba, el 16 de mayo de 1931 en Calle 3ra No.207 en el Reparto Veguita de Galo, hijo de Antonio Bolerí Jiménez y Gregoria Mayeta Mayeta, era el segundo hijo de los 4 hermanos, 3 varones y una hembra.

Infancia y juventud

Su infancia transcurrió cargado de carencias y sueños inalcanzables, pensando en los reyes magos que no llegaron jamás. Estudió en la escuela política del barrio, alcanzando solo el 3er grado de escolaridad pues la precaria situación de la familia le impidió continuar estudiando, pues había que trabajar para ayudar a su sostén.

El matrimonio de los padres de Nilo se separa y queda bajo el abrigo de su madre, su hermana y el padrastro quien lo acoge como su propio hijo. Querido era en su barrio por su carácter afable, respetuoso y cariñoso. Sus vecinos cariñosamente lo nombraban por el seudónimo Papi.

Decidido a trabajar para ayudar a su familia comienza a buscar trabajo, sus gestiones fueron infructuosas y no le quedó otra alternativa que dedicarse al oficio de limpia botas, en un salón ubicado en Trocha % Corona y Santo Tomas hoy Félix Peña donde transcurre parte de su niñez y su juventud. Quien iba a predecir que gracias al oficio que le había impuesto la sociedad capitalista se pudo identificar su cadáver.

A la edad de 22 años contrae matrimonio, del que nace su única hija, Marlenis Bolerí Ramos.

Trayectoria revolucionaria

En el año 1957 se incorporó a las actividades de la lucha de liberación del pueblo cubano, siendo esta la única alternativa para hacer cambios profundos en la sociedad cubana. Perteneció al grupo clandestino que dirigía Miguel Santiesteban Hierrezuelo, siendo el segundo jefe del grupo.

Relato de su muerte

El 11 de junio de 1958 fue sacado del lugar donde trabajaba por verdugos al mando del Teniente Despaigne, siendo asesinado junto a su jefe Miguel Santiesteban Hierrezuelo a la entrada de la escalera de Carretera del Morro de Santiago de Cuba.

Dos días más tardes Elmida Guilarte Mayeta, hermana por parte de madre de Nilo y mayor de los cuatro hermanos, juega un papel importante en la búsqueda y hallazgo de su cadáver, encontrado el día 15 de junio en una fosa común en el Cementerio Santa Ifigenia, gracias a la intransigencia de la hermana quien se había personado en el cementerio, e insiste ante el administrador de apellido Lazo para que le de la información de su hermano desaparecido dándole referencias y señas personales, le dice el lugar donde el limpiaba zapatos y que el día que lo arrestaron, vestía una camisa de mangas cortas y un pantalón blanco.

El administrador del cementerio que se decía era agente secreto de la policía del régimen de Batista, conocía a Nilo del salón de limpia botas en el que además radicaba un bar que era frecuentado por él y enseguida relaciona al hermano de Elmida con un cadáver que había en la fosa con la ropa manchada de tinta de limpiar zapatos.

Una vez identificado el cadáver la hermana pide que le sea entregado y es complacida, y el 15 de junio 1958. Según relata su hermana al cadáver le habían arrancado un ojo lo que indica que lo torturaron bárbaramente pero no lograron sacarle una sola palabra que delatara a ninguno de sus compañeros de lucha. Nilo era muy reservado con sus actividades clandestinas y de una gran convicción de la causa que defendió, en una ocasión le expresó a su hermana Elmida: Si yo caigo quedarán ustedes para continuar la lucha.

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