Canción Política y trovadoresca honra al musicógrafo Lino Betancourt

Guantánamo, 3 ago.— Merecido homenaje rinde la edición 43 de la Jornada de la Canción Política al desaparecido periodista, escritor y musicógrafo cubano Lino Betancourt Molina, notable hijo de esta ciudad y uno de los mayores conocedores y promotores del invaluable legado trovadoresco en el país.

El caudal inagotable de este estudioso sobre ese patrimonio sonoro y sus cultores más prominentes de todas las épocas, lo convirtió en magistral conferencista, autor de publicaciones imprescindibles, y le ganó la admiración del gremio de cantautores contemporáneos, muchos de los cuales le recordaron hoy durante un conversatorio y una muestra fotográfica en Guantánamo.

Dicho tributo dio la arrancada al nuevo capítulo de la cita nacional de la canción comprometida e inteligente, y tuvo lugar en el céntrico Pabellón de la Villa del Guaso, con la presencia de trovadores noveles de varias provincias, y figuras de renombre en el género, como Eduardo Sosa y Pepe Ordás, quien habló de su amistad con Lino y a él dedicó un momento musical.

El ferviente investigador también fue recordado este jueves a través de las imágenes del fotógrafo José Cárdenas, y el historiador Fabián Betancourt, nieto del homenajeado, lideró el coloquio del día y presentó un video de una de las esclarecedoras disertaciones de su ascendiente, quien siempre recordó orgulloso a su tierra guantanamera y en el 2017 asistió como conferencista de la Jornada 41 de la Canción Política.

Esa vez el evento se dedicó a la Trova Tradicional y al aniversario 150 del natalicio de Sindo Garay, y el musicógrafo discurrió sobre el vínculo del cimero trovador con Guantánamo, región que inspiró a inicios del pasado siglo el tema “No se puede vivir aquí”, al decir de Lino la primera canción antiimperialista de protesta revolucionaria, que repudiaba a la ilegal ocupación norteamericana.

La trova es “lo que mejor se ha hecho en la cancionista cubana, tanto en letra como en música”, señaló siempre el estudioso y Premio Nacional de Radio, al referirse a ese género raigal, y se mostraba renuente a emplear el término “vieja trova” y afirmaba: “Yo digo como Silvio Rodríguez: en Cuba hay una solísima trova, aunque le pongamos vieja o novísima”.

Y así se le evocó hoy, en su entrega a la promoción de las tradiciones trovadorescas, en la que trabajo hasta fines de 2018 cuando le sorprendió la muerte a los 88 años de edad, dejando terminado un nuevo libro por publicar -continuidad de Lo que dice mi cantar, su séptimo título editado-, y con otros muchos sueños encaminados, como una biografía de Manuel Corona para la cual recopiló abundante información.

Esta noche el concierto oficial de inauguración del capítulo 43 de la Jornada de la Canción Política también se dedica a Lino Betancourt, así como otras actividades a lo largo del evento que durante cuatro días desplegará espacios teóricos, descargas trovadorescas, actos patrióticos y expediciones de músicos y literatos a barrios y centros hospitalarios y penitenciarios guantanameros.

Por: Yaymara Villaverde Marcé.

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