Carlos Manuel de Céspedes, no solo patriota e independentista

Santiago de Cuba, 17 de abr. – Piedra angular de la historia política de Cuba, a Carlos Manuel de Céspedes no solo debe recordarse y rendirle honores como el hombre del 10 de octubre de 1868, que en su ingenio azucarero Demajagua se alzó en armas, y al grito de ¡Viva Cuba Libre!  Proclamó la independencia de la Isla y dio la libertad a sus esclavos.

Tampoco bastaría evocarlo como mayor general del Ejército Libertador de Cuba y primer presidente de la República de Cuba en Armas, méritos suficientes para que los hijos e hijas de esta tierra lo mantengan siempre en un alto pedestal en la Patria que ayudó a forjar.

Carlos Manuel de Céspedes fue también un hombre que adquirió vasta cultura, fue poeta, periodista, actor, crítico, traductor y narrador, y participó, en 1851, en la creación de la pieza romántica “La Bayamesa”, considerada la primera del cancionero popular en la nación.

Bien merece que igualmente se le rinda tributo mediante la cultura, con el concurso de creación musical “Una canción para el Padre”, convocado en la ciudad oriental de Bayamo, con motivo de las celebraciones por el bicentenario del natalicio del prócer independentista.

De la autoría de los artistas Ary Rodríguez y Teniente Rey, de la provincia de Granma, fue la obra ganadora titulada Hombre de mármol, un importante aporte al mayor conocimiento de la vida y obra del Padre de la Patria,  la cual se estrenará públicamente en el contexto de las actividades por la efeméride, a conmemorarse mañana 18 de abril.

El jurado destacó que el dúo de jóvenes vencedores logró un tema realmente estremecedor, cuya poética, ritmo e intensidad resultan asombrosos,  y que las demás composiciones de autores de Santiago de Cuba, Camagüey y Granma, tuvieron también alto vuelo lírico y profundo contenido patriótico, en exaltación a la figura del insigne patriota, quien nació en  Bayamo, el 18 de abril de 1819.

También será recordado el hombre que en 1840 partió rumbo a Europa, donde obtuvo su licenciatura en Derecho en la Universidad de Barcelona y posteriormente el doctorado. Recorrió después Inglaterra, Suiza, Turquía, Grecia, Alemania e Italia antes de regresar a Cuba en 1844, por lo que dominaba  varios idiomas como el inglés, francés y el italiano.

En 1844 abrió en Bayamo un bufete y escribió poemas y un folleto en el que hizo la defensa de Cuba. Y también realizó la traducción al español de algunos cantos de la Eneida que nunca publicó y escribió igualmente la comedia Las dos Dianas.

Durante la niñez Carlos Manuel de Céspedes recibió clases de Gramática y Latín con los frailes del Convento de Nuestro Seráfico Padre, en Bayamo, quienes lo acogieron como discípulo. Luego, en el Convento de Santo Domingo, llevó cursos de Lógica y Ética.

Son algunos hechos que permiten conocer un poco más a este patriota cubano, que las viejas y nuevas  generaciones ahora le rinden honores en el área central patrimonial del cementarlo Santa Ifigenia, de Santiago de Cuba, donde reposan sus restos junto a los otros  padres fundadores de la nación, el Héroe Nacional José Martí, el Comandante en Jefe Fidel Castro y la madre de todos los cubanos Mariana Grajales.

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