Ceremonia de tributo a marinos caídos en batalla naval de 1898

Santiago de Cuba, 4 jul.— Al cumplirse 120 años de la batalla naval en la bahía de esta ciudad, que puso fin al dominio español en América, se rindió tributo a los marinos caídos, en emotiva ceremonia en el Castillo del Morro San Pedro de la Roca.

También fueron recordados los patriotas cubanos que guardaron prisión en los calabozos de esa fortaleza, muchos de ellos fusilados por los ideales de libertad.

Ese tributo tuvo lugar en el ámbito del IX Simposio Internacional de la Actividad Subacuática en Cuba, que sesiona en esta urbe hasta el jueves, con la presencia de oficiales de la Armada española e investigadores de ese país, historiadores, biólogos marinos, buzos y otros estudiosos de la mayor de las Antillas.

El embajador de España en Cuba, Juan José Buitrago de Benito, el presidente del Instituto de Historia de Cuba, René González Barrios, y otras personalidades participantes en el evento estuvieron presentes.

Por la fecha fue develada una placa con los nombres de los 322 marinos hispanos que murieron en la batalla naval, pertenecientes a la escuadra comandada por el Almirante Pascual Cervera y Topete, con los buques Infanta María Teresa, Colón, Oquendo, Vizcaya, Furor y Plutón.

En esa ocasión una lancha de combate de las Tropas Guardafronteras depositó en el mar una ofrenda floral, acto apreciado desde lo alto de la antigua fortaleza militar mientras se escuchaba la Banda de Música del Ejército Oriental.

La pincelada cultural estuvo a cargo del cuarteto Vida, integrantes del Ballet Santiago, actores que escenificaron tristes momentos ocurridos con los prisioneros, y las estatuas vivientes.

Fue inaugurada, además, la exposición fotográfica Una inmersión en la historia, con imágenes del patrimonio cultural subacuático relacionado con esta temática.

Uno de sus autores Vicente González Díaz, director del Centro Regional de Gestión y Manejo del Patrimonio Natural y Cultural Subacuático, con sede en Santiago de Cuba y organizador del simposio, dijo que esta actividad rinde honor a la valentía de los marinos que cayeron en aguas del mar Caribe.

El domingo 3 de julio de 1898 la escuadra de Cervera partió de la bahía que estaba bloqueada por la flota norteamericana, y al salir por el canal, en un acto de ética y honor militar, y segura de su derrota, fue blanco del enemigo, superior en capacidad defensiva.

Por Marlene Montoya (ACN)

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