Céspedes, el fundador y sus paternidades

Santiago de Cuba, 9 de oct. – Martí lo llamó hombre de mármol. Sus biógrafos exaltaron su extraordinaria cultura, su amplia visión política y su estatura revolucionaria. El pasado 18 de abril los cubanos celebramos el bicentenario del nacimiento de Carlos Manuel de Céspedes, lo hicimos con el orgullo de ser sus hijos: de él nacimos. A propósito de la  fecha la prensa nacional publicó varios textos sobre el fundador de la lucha por la independencia. Permítanme resumir parcialmente tres de ellos.

En el artículo Paternidades de Carlos Manuel de Céspedes (periódico Granma, 27-2-2019),José A. Pérez señala que la paternidad de Céspedes es plural, pues no le bastó con ser Padre de la Patria; con ese mérito era suficiente, pero hizo mucho más. Fue padre del acatamiento de los derechos humanos durante la contienda, se pronunció por el respeto a la vida y propiedades de los ciudadanospacíficosaunque fueran españoles y los mambisesinspirados en su filosofía de la guerra ofrecieron altísimas pruebas de  cultura, humanismo y magnanimidad con los prisioneros.

Céspedes es considerado también el padre de la diplomacia cubana pues durante su gobiernobuscó el reconocimiento de la beligerancia y la independencia especialmente en gestiones con países latinoamericanos. Fue padre de la numismática cubana y gestionó la impresión y circulación del papel moneda en la naciente república. Además,  previó la creación de una fuerza naval capaz de enfrentar al enemigo y es, por tanto,  padre de la Marina de Guerra Cubana.

Como si no bastara Carlos Manuel de Céspedes es el Padre de la Patria, por muchas razones, quizás las más alabadas sean su papel de fundador al encabezar el alzamiento del 10 de Octubre de 1868 y  su actitud cuando apresaron a su hijo Oscar y le propusieron liberarlo si el patriarca deponía las armas. La respuesta de Céspedes es conocida y antológica. En carta fechada el 2 de junio de 1870 escribe al CapitánGeneral: “Oscar no es mi único hijo, lo son todos los cubanos que mueren por las libertades patrias”.

Osviel Castro (periódico Juventud Rebelde, 17-4-2019) refiere varias facetas de la vida de Céspedes: comienza con las más conocidas.  Recuerda que el fundador fue poeta, compositor, abogado, pensador, cronista, creador y patriota.  Pero, fue también deportista: hay testimonios sobre su participación en varias disciplinas deportivas en las que sobresalió: esgrima,  equitación,  natación,  caza y el ajedrez. Fue un hombre integral.

En su artículo Eterna grandeza (periódico Granma, 18-4-2019), el historiadorRenéGonzález Barrios considera a Céspedes como el precursor del pensamiento humanista, universal y solidario de la Revolución Cubana. Lo anterior se evidencia en  el Manifiesto del Diez de Octubre, donde declara que el fin supremo de la Revolución y de la República que naciera de ella era construir una nación grande, civilizada que fuera un corazón para los demás pueblos,

A Juicio de González Barrios, el fundador fue el más grande bolivariano de su tiempo en Cuba. Abrió el camino de solidaridad y hermandad entre los pueblos de nuestra América. Su preclara visión política lo condujo a alertar a  sus contemporáneos sobre el peligro que significaba los Estados Unidos  cuya intención era, según palabras del propioCéspedes: “apoderarse de Cuba sin complicaciones peligrosas para su nación”.

El destacado historiador cubano resume así la grandeza de Carlos Manuel de Céspedes: “Fue grande muchas veces. Cuando se levantó primero entre los cubanos, cuando se igualó como simple mortal  a sus esclavos, cuando no cedió a las presiones del capitán general Caballero de Rodas a cambio de la vida de su hijo Oscar, cuando impidió al General José de JesúsPérez cargar contra quienes lo depusieron en Bijagual; cuando, revólver en mano, vendió cara su vida antes de servir como trofeo a los enemigos de la Patria”.

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