Comités de Defensa de la Revolución, vigilantes y versátiles

Santiago de Cuba, 21 de sept. – Los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) han ganado un lugar importante en la historia patria, especialmente en tareas de vigilancia colectiva, frente a la actitud injerencista del gobierno de los Estados Unidos y actos de desestabilización del sistema político cubano.

Es bueno reafirmarlo cuando están a las puertas de celebrar el aniversario 59 de su creación por el Comandante en Jefe Fidel Castro, quien le dio la misión de defender la nación bajo cualquier circunstancia, en un momento de peligro de la joven Revolución como el 28 de septiembre de 1960.

Aunque la organización ha desempeñado un papel efectivo en la lucha contra el delito e ilegalidades durante estos tiempos difíciles, también es cierto que se reclama cada vez más del fortalecimiento de la vigilancia revolucionaria para garantizar la tranquilidad ciudadana.

En cada barrio un Comité, en cada cuadra Revolución, como se ha popularizado en el pueblo no son solo bellas palabras, sino un sentido de vida que promueve la labor cotidiana para mantener el patriotismo y un ambiente social sano donde crezcana plenitud nuestros hijos e hijas.

Fortalecer la unidad del barrio es poner un granito de arena para fortalecerla a nivel de país, tarea esta que enaltece a los cederistas como integrantes de un pueblo  que nunca se ha puesto de rodillas ni lo hará, a pesar de amenazas y maniobras de su peligroso enemigo.

Los CDR han tenido el privilegio de asumir otras tareas  que muestran el altruismo de sus miembros, por ejemplo, las donaciones de sangre que ayudan a salvar vidas.

Uno de los santiagueros que han puesto su brazo una y otra vez para cumplir tan noble deber, Gerardo Silva, expresa que se enorgullece de haberlo hecho muchas veces y solo le ha impedido continuar su estado de salud, pero para su satisfacción su hijo ha seguido la tradición.

La versatilidad de la organización es tal que lo mismo participan la recogida de materia prima para apoyar la economía, que  en labores de limpieza y embellecimiento para mantener las áreas libres de insectos que puedan provocar enfermedades.

También cuando de preparar fiestas se trata ahí están los cederistas, y la mejor que realizan es la del 27 esperando el 28 con su tradicional caldosa,  para que la familia festeje unida y renueve sus compromisos de seguir aportando al país desde los CDR.

Fadorna Robert, presidenta de un CDR en el centro urbano Abel Santamaría, de Santiago de Cuba,  dice que los vecinos  están entusiasmados con muchas iniciativas para la fiesta del 27, ya que ese encuentro además de ser derroche de alegría contribuye a la unidad del barrio.

Carlos Rafael Miranda Martínez, coordinador nacional de los CDR, declaró en el último Congreso de la organización, que no hay mejor momento para demostrar el apoyo a la Revolución y al pensamiento de Fidel que este, en que la Patria necesita del empeño, los brazos y el corazón de todos sus hijos.

Deja una respuesta