¿Cómo favorecer la cultura comunitaria hacia inclusión de los discapacitados intelectuales?

Santiago de Cuba, 10 de sept. – Para referirnos a la discapacidad intelectual es sumamente importante entender que esta es una afección muy particular por sus características específicas, debido a las condiciones biológicas, psicológicas, así como, los mecanismos que las producen, sus numerosos cuadros clínicos y los problemas que se agregan alrededor de la familia, la escuela y la comunidad.

Definir correctamente este concepto tiene gran importancia, no sólo desde el punto de vista teórico, sino también práctico. Teóricamente permite una mayor comprensión del desarrollo psíquico de estos discapacitados.

No menos importante es el significado práctico que tiene la definición correcta de este concepto. Para esto el país ha concebido un sistema especial de instrucción que propicia el desarrollo e incorporación social de los mismos.

La comunidad es un elemento imprescindible de acompañamiento para la adecuada inclusión social de los discapacitados intelectuales y por tanto, está obligada  a apropiarse de  una cultura tal que les permitan desenvolverse de manera efectiva en el contexto social en el que se desarrollan.

Sus mayores afectaciones están presentes en:

Atención:

– alteraciones de la estabilidad, volumen y distribución de la atención

– alto índice de fatigabilidad

– tiempo de reacción  lento

Memoria:

-lentitud en el proceso de retención

-olvido con facilidad

-inexactitud en la reproducción

-predominio de mecánica, afectándose la lógico verbal

Pensamiento:

-Predominio de pensamiento concreto

– lentitud en las operaciones fundamentales: abstracción y generalización

– debilidad en el papel regulador del pensamiento

Lenguaje:

-pobreza de vocabulario activo y pasivo

-alteraciones en la pronunciación

Imaginación:

-poca creatividad y poca imaginación, entre otro.

Estas y terceras patologías asociadas, forman parte de la discapacidad intelectual y es por ello, que si bien el defecto en comparación con la media no es sólo debilidad sino fortaleza y potencialidad.

Ante esta reflexión la cultura comunitaria desde estar direccionada de cara  a posiciones más objetivas, humanistas y desarrolladoras, por cuanto, lo importante es estimular y promover el desarrollo de esa innegable potencialidad humana que lleva consigo todo ser humano.

Por otra parte, se precisa destacar que la inclusión social de las personas con discapacidad intelectual es vista por el Estado cubano, como prioridad esencial que garantiza la elevación de la calidad de vida de estos y la equiparación de oportunidades, sobre la base del derecho a la educación y la plena participación, entre otras cuestiones que facilitan su inserción a la sociedad.

Deja una respuesta