Avenida con cinco nombres

Caminar por la calles santiagueras es siempre un deleite de historia y patrimonio, diríase hasta de folclor cotidiano por el arco iris de influencias en nuestra construcción y desarrollo como villa y luego ciudad

Conocer que algunas de estas calles datan de mas de medio siglo de existencia, te provoca un estremecimiento de gozo por saberte hijo genuino de la añeja villa, séptima entre las fundadas por el colono español.

Pero en una me detengo, porque una de ellas tiene un particular sentido de atención para este cronista, que anda a la caza de curiosidades y remembranzas que nos hacen recordar a cada paso, que vivimos en la mas caribeña de las ciudades cubanas, dueña de tantos productos culturales y sucesos históricos como para enorgullecernos de ser Santiagueros.

Una de las calles, mejor llamémosle avenida en Santiago de Cuba que probablemente sea la de más nombres en la ciudad, es la que anda paralela a la orilla de la bahía y los santiagueros la llamamos nuestra Alameda.

Se cuenta en las crónicas de la ciudad que el brigadier Juan de Moya, gobernador de la provincia, allá por el año 1833 ordenó disecar las zonas pantanosas de la orilla del puerto y surgió la calle María Cristina, nombre de quien era en esa época la Reina regente de España.

Pero luego en el año 1859, otro de los tantos gobernadores que tuvo esta región, antaño conocida como del Departamento Oriental y me refiero mariscal de campo, don Juan Téllez, construyó una agradable Alameda aspirando a que fuese, como lo fue y sigue siendo, un sitio de obligada visita al recreo y diversión de toda la sociedad santiaguera sobre todo en los meses de intenso calor por su cercanía al la brisa del mar.

En honor al iniciador y ejecutor de la magistral idea, esta Alameda llevó de inicio el nombre de Alameda Téllez y casi de inmediato por la urbanización de ese segmento de la cuidad, aparecieron las casas en uno de sus laterales y al otro lado el mar.

Muy pronto se abrieron las verjas de sus ventanales y las calles colindantes eran vía para los carruajes de caballos de las damas de la alcurnia Santiaguera, al centro de la alameda los árboles y la fuente central que la convirtieron en un paseo que mas tarde llega a nombrase como El Paseo de la Alameda

Luego el paseo de la Alameda tuvo varias remodelaciones que la van extendiendo en proporciones, aumentan los bancos y las fuentes, pero no es hasta 1893 que se lleva a cabo la gran remodelación activada por un alemán residente en la ciudad: Hermann Friedrich Wilhelm Michaelsen, conocido popularmente como ”Germán“ Michaelsen.

Por su gran labor altruista a favor de los pobres de la ciudad, pero sobre todo por el desarrollo cultural y la prosperidad de los músicos y su música de la cual era un prendido admirador, se le nombró Hijo Adoptivo de la Ciudad y tras su muerte, el 8 de diciembre de 1928, el paseo fue nombrado Alameda Michaelsen.

Luego del triunfo revolucionario de 1959 y como a casi todas las calles de la ciudad se le otorgan nombres de patriotas o fechas significativas, a esta avenida se le otorga el de el líder azucarero Jesús Menéndez.

Los santiagueros los reconocen todos, todos los nombres están en el conocimiento ciudadano, pero con mucha simplicidad en la mayoría de los casos solo se menciona su nombre genérico el de “La Alameda”.

Escrito por Santiago Carnago

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