CHEPINEANDO

Se hace popular la palabra en la ciudad: “Chepineando” y es como un sello particular que se el adjudica a uno de los mas grandes cultores de la música cubana nacido en esta ciudad el 12 de noviembre de 1907: Electo Rosell Horruitiner, de todos conocidos como Chepín.

Se le relaciona como verbo el decir “Chepineando” y va con con las personas que en masa llegan a bailar con su orquesta “Chepín-Choven” que hoy sigue viva y saludable en su repertorio gracias al inmenso músico  y político cubano Juan Almeida Bosque que no permitió su desintegración.

En algún momento la agrupación se nombró “Chepín-Choven”  perpetuando así la modestia y desinterés personal de fama y gloria de este santiaguero que reconoce en el maestro y pianista Bernardo Chauvin Villalón (Choven) sus cualidades artísticas que lo hacen merecedor de su nombre en la titularidad de la gran Jazz Band.

El maestro Electo Rosell Horruitiner nacido en cuna de músicos, da sus primeros pasos de la mano de su padre el guitarrista José Rosell  aunque son los maestros Ramón Figueroa y Angel Castilla quienes lo adiestran en el pequeño y clásico instrumentos de las 4 cuerdas: El violín.

Pero vayamos a los inicios:

La historia musical de Electo Rosell Horruitiner comienza en el portentoso cine teatro Aguilera destruido por un inexplicable incendio inicia su carrera como músico, luego con la entrada de ciento de artistas nacionales y  mundiales a a Santiago de Cuba, hace amistad con el comediante Carlos Pous y junto a su compañía viaja a Santo Domingo, Puerto Rico, Venezuela y Panamá         

Se cuenta que en 1930 Electo Rosell «Chepín» que ya tocaba el violín magistralmente, conforma un dúo con el pianista Bernardo Chauvin Villalón (conocido artísticamente como Chovén) luego ambos amigos agrupan a otros músicos para formar la orquesta “Siete Ases”

Rápidamente la pequeña agrupación evolucionó a un formato de septeto denominándose «Oriente Jazz»  la que desde el 24 de junio 1932 se bautiza como “Los chicos de «Chepín Chovén” para estar a tono con la época:  «Chepín Chovén and his boys» ahora con un formato creciente de jazz band.

Fue la emisora CMKW,  en aquellos momentos matriz de la Cadena Oriental de radio, la que le abre un espacio vitalicio a la orquesta, tiempo radial que  acaparaba la audiencia casi general de los oyentes y que  salia al aire a las 11 de la mañana llamándose  “El programa de las peticiones” patrocinado por los cigarros Edén, presentando a la orquesta Chepín Chovén y que también animaba Antonio Pera,  locutor que los presentaba como “Orquesta Chepín Chovén”. La orquesta estaba compuesta por contrabajo, violín, trompeta, piano, dos saxos altos y percusión cubana.

Por la orquesta “Chepin Choven”, desfilaron cantantes como Isidro Correa, Roberto Nápoles y el célebre Ibrahim Ferrer quien inmortalizara el popular tema “El platanal de Bartolo”.

Bajando la calle San Basilio rumbo a la bahía, entre las calles clarín y reloj  a la mano  izquierda está la que fue su morada cuando se produce su muerte el primero de abril de 1984, la fachada marcada con una gran clave de sol y ese aliento a músicos que también perpetúan sus hijos y sus nietos, hoy a cargo de la orquesta.

Sin embargo la gran casa del artista fue su ciudad Santiaguera por la que no da cinco pasos sin que alguien lo detuviera a darle la mano y mirar hacia arriba por lo alto de su estatura, para encontrarse con la sonrisa franca y campechana que nunca lo abandonó

Parecía que su gran hobby era bajar la calle Enramadas cada mañana y así se le veía con una andar de parsimonia, lento y elegante. Ahora pienso que su paso tenia música y que ya desde entonces nuestro “Chepín” caminaba Chepineando.

Escrito por Santiago Carnago

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