El ballet ambulante: La Conga

Suena el ritmo y como orden celestial se impone bajar las calles levantando polvo y arrastrando los pies, “perder los zapatos en la conga” que es como se dice, una mar de gente destilando sudores, un solo ritmo y movimiento al compás como solo lo saben hacer los santiagueros, porque son los mas musicales de cuba.

La conga estremece la ciudad y se siente venir desde lejos, es el modo de expresar la catarsis sociocultural, un modo sublime y exponencial de mostrar la alegría, el medio expresivo para la celebración.

Conga por los carnavales donde toma su lugar en el divertimento folclórico que nos preside por muchos años, Conga si ganamos en la pelota, para cerrar nuestros majestuosos desfiles del primero de mayo, para cerrar la zafra azucarera, conga y mas conga.

Al decir del etnólogo e investigador cultural Fernando Ortiz “…Se le dice conga a un tambor africano, pero también se le aplica esa palabra a un baile, a un canto, a la música que se toca, baila o canta con ese percutivo y a las comparsas que usan tales instrumentos…” 

Sin embargo ademas de esta definición técnica y otras especializadas dichas a favor de las congas, una es de mi gusto y preferencia, la que hace el intelectual escritor y poeta Alejo Carpentier  al llamarla “El ballet ambulante”

Pero la conga no solo fue una multitudinaria comparsa callejera, fue también un suceso musical de salón y a Eliseo Grenet pianista compositor y arreglista cubano le corresponde haber hecho esta nueva adaptación o modalidad de la conga.

Este autor  de famosas piezas de música bailable cubana tuvo también dos hermanos músicos y compositores: Emilio conocido como Neno y Ernesto que fue baterista y líder de la orquesta Tropicana, con este último y muy lejos de Cuba nada menos que en París Francia se dedica los pasos de un baile que acompañaría al ritmo impetuoso y sensual.

Sin embargo como era de esperar en un país con los grandes refinamientos de una cultura monárquica y apacible, la academia de maestros de Danza de París, el sindicato nacional tribuna de la danza y la Unión de profesores de danza y educación física de la urbe europea lo sancionan.

Y aunque fue el ritmo bailable una experiencia llevada al cine con la película “La princesita tan tan” protagonizada por Josephine Baker, tuvo el músico cubano que llevarse debajo del brazo la experiencia musical endosada en notas y junto a la coreografía concebida, para  darle un nuevo aire en la ciudad de Nueva York en los Estados Unidos de Norteamérica.

Cierto es que el concepto de la conga sigue siendo “El ballet ambulante” que se desarrolla con su máximo expresionismo en las calles sobre todo de nuestra ciudad y la zona oriental de cuba.

No olvidar el uso que Miguel Matamoros, Ñico Saquito, Lorenzo Hierrezuelo, Carlos Embale y otros compositores y formatos musicales le dieron al ritmo conga en las décadas del 40 y el 50 del siglo pasado

Pero también es verdadero el uso actual que se le ha dado al ritmo dentro de las orquestas soneras de Cuba, sin embargo a pesar de las versiones musicales, los usos tímbricos, los nuevos modos de instrumentación y hasta los tiempos diferentes, la conga continua siendo ese “ballet ambulante” en el que se sigue arrastrando los pies al bailar, levantando polvo, la gente  destilando sudores y perdiendo las suelas de los zapatos. 

Escrito por Santiago Carnago

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