¿Cuál es la función de un comunicador dentro de una organización?

Santiago de Cuba, 3 de jun.- Todo docente universitario de la carrera de Licenciatura en Comunicación Social desde el nivel introductorio, enfrenta tarde o temprano una pregunta demoledora proveniente de alguno de sus alumnos:

¿Qué hace exactamente un comunicador organizacional?

En estas circunstancias, el docente tiene ante sí un dilema:

  • lanzarse a enlistar una serie de responsabilidades y actividades, con riesgo de quedarse corto y no hacer justicia a la función o pasarse y, además de aburrir, dibujar un panorama amenazante de apariencia inabarcable; o
  • admitir que en realidad no hay una respuesta única a la pregunta, quizá poniendo en juego su imagen ante el alumnado pero haciendo honor a la verdad.

La verdad -si nos atenemos a la experiencia- es que el conjunto de responsabilidades y actividades de cada comunicador organizacional es diferente como diferente es cada organización respecto a todas las demás.

No hay forma de diseñar algo así como un «puesto estándar» aplicable a todas las organizaciones porque, para asegurar su efectividad, las actividades comunicativas deberán planearse y desarrollarse con base en las necesidades concretas de cada organización y en consistencia con su naturaleza, cultura y situación. La función de comunicación se desarrolla a la medida de cada organización o acaba siendo un elemento cosmético sin mayor utilidad real.

Ahora bien, varios autores consideran que la comunicación es consustancial a cualquier forma de relación humana, por tanto, también será consustancial a la organización. No es posible imaginar una organización sin comunicación.

Los procesos organizativos requieren, siempre, de procesos comunicativos paralelos. Por eso puede afirmarse que todos los miembros de una organización tienen responsabilidades de comunicación, en tanto que, para el desempeño de cualquier función, es necesario algún tipo de procedimiento para recopilar, procesar y emitir mensajes, así como para almacenar información.

La comunicación adecuada posibilita el logro de los objetivos de una determinada organizaciónpor tanto, es entonces, una responsabilidad compartida por todos sus integrantes. No obstante, resultaría ingenuo esperar que todas las necesidades de comunicación de una organización, pudieran satisfacerse solamente con la colaboración de personas que normalmente están cumpliendo con responsabilidades de otra índole.
De ahí la necesidad de contar con profesionales cuyo quehacer primordial consista en asegurar que los procesos de comunicación sean los apropiados en relación con los objetivos de la organización.

Desde una perspectiva, entre las actividades más relevantes que tiene que desempeñar el comunicador organizacional se encuentran entre otras las siguientes:
a) Desarrollar estrategias, planes y políticas de comunicación. Se trata de tareas cruciales que en Las estrategias de comunicación organizacional por lo común obedecen a propósitos generales como los siguientes:
b) Participar en la planeación y producción de programas de comunicación. Esto abarca una amplia variedad de actividades, que van desde la edición de las tradicionales revistas internas hasta la producción de publicidad externa, pasando por la distribución masiva de circulares, la administración de tableros de avisos, la producción de material audiovisual, la preparación de discursos para ejecutivos, la organización de fiestas y eventos especiales, la elaboración de materiales didácticos, etcétera.
c) Concebir y desarrollar programas de comunicación desde y/o para otras áreas de la organización. El profesional de la comunicación debe tener la capacidad para examinar los procesos de trabajo, identificar los elementos de conocimiento que el personal necesita para cumplir con su trabajo y desarrollar sistemas para proporcionarle esos elementos del conocimiento.
d) Colaborar en la preparación de manuales de políticas y procedimientos. Así, además de familiarizarse con el marco normativo de la organización, el comunicador tiene una interesante posibilidad de influir en la formalización de distintos aspectos del desempeño, en general, y de los procesos comunicativos, en particular.
e) Desarrollar y llevar a la practica programas de entrenamiento en comunicación. Cada vez es mas común que se pida al comunicador que prepare e imparta programas de entrenamiento que generalmente tienen que ver con habilidades de comunicación escrita y oral, o de relaciones interpersonales. Lo anterior demanda del comunicador conocimientos en materia de capacitación y desarrollo de personal.

Sin embargo, es fácil constatar el hecho de que la posición que comúnmente ocupa el especialista en comunicación en la jerarquía de la organización es lo suficientemente baja como para mantenerlo alejado de la toma de decisiones a nivel estratégico. Quizás esto se deba a que en muchas empresas la comunicación no se percibe, a pesar de su importancia, como un lujo imprescindible y parte consustancial de su desarrollo.

Por: Mayra Salas 

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