Cuba junto a la Venezuela de Chávez y de Maduro

Santiago de Cuba, 18 de mar.-  Con la misma fuerza que el pueblo respaldó y lloró sin consuelo la muerte de su Comandante, el presidente de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, hoy el país suramericano se levanta en pie de lucha dispuesto a no dejarse arrebatar su soberanía.

Lo mucho que el gestor y artífice de la Revolución Bolivariana dio a los venezolanos: voz, oportunidades y derechos, con el mérito indiscutible de la inclusión y atención a todos los sectores de la sociedad, no habrá enemigo capaz de destruirlo.

El amor que este líder excepcional cimentó en su pueblo hacia el prójimo, la justicia y la paz, así como también la estirpe guerrera de crecerse ante la adversidad, continúa  siendo bandera de lucha en las manos de su digno sucesor, el legítimo presidente de la nación, Nicolás Maduro.

 Hoy sus hermanos se alimentan de las convicciones de un hombre, hijo de esta América, de mirada profunda, analítica, que supo ser otro gigante de nuestro continente para unirnos, robustecernos y dar luz al ALBA y a la CELAC como inspirador e impulsor de la integración latinoamericana.

Al que brilló en las batallas internacionales frente al imperialismo, persistiendo en los ideales de unidad de las fuerzas revolucionarias; que amó, protegió, alertó, denunció, defendió y salvó a su pueblo con la misma pasión y firmeza que fue corajudo en la ONU para desafiar las más insospechadas barreras y hacer realidad los sueños de Bolívar.

Los sentimientos de lealtad y responsabilidad ante la Revolución Bolivariana que Chávez supo fomentar en su pueblo y sus dirigentes, seguirán fructificando en su querida Venezuela, donde el compromiso de llevar a la práctica su legado y ensanchar su concepto de Patria Grande, crece por minuto.

Es que Hugo Chávez es un pueblo, es Patria, es leyenda; continuará haciendo lo que falta por hacer en América todavía, construyendo sueños junto al Libertador y a los venezolanos que hoy bajo la dirección de Maduro no dan tregua en la batalla.

Él enseñó a su pueblo una certeza: Tenemos Patria que hay que  defender y nada ni nadie podrá arrebatarla, pues Venezuela es el techo de América Latinay no el patio trasero de los Estados Unidos, como siempre reiteró.

Y sus continuadores que son muchos, asumen su herencia, sus retos y los proyectos de este hombre que encarnó a Bolívar para hacer lo que él no pudo terminar.

Ya lo dijo el cantor de su tierra, Alí Primera:

Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos.

Se le evoca cada día, mucho más en estos tiempos difíciles y definitorios,  enardecido, persuasivo, elocuente; con la sonrisa franca, alegría y optimismo ante la vida; sorprendente y tierno, ingenioso y feliz, hablando desde las raíces de los Andes, cantando tonadas llaneras o declamando encendidos versos.

 Es que Chávez sigue vivo en el alma de Venezuela donde tuvo el mayor apoyo popular de la historia, dio al pueblo lo que es del pueblo y cambió a una nación sin marcha atrás.

Ícono de afanes por el mejoramiento humano, con un discurso creíble en defensa de los más necesitados, dejó una obra invicta que trascenderá la época como sembrador de ideas que acercan los amaneceres y los nuevos caminos. 

 Ese es Chávez, quien limpió de obstáculos la vía, puso luces y señaló nuevos rumbos, el que se consagró a lo útil y abrió vías, que habrán de seguirse.

Por voluntad de su pueblo Venezuela seguirá libre y soberana, y Cuba y sus hijos se honrarán de estar a su lado en todos los tiempos y circunstancias.

Por: Aída Quintero Dip

Deja una respuesta