De mis recuerdos. Tremendo susto.

Avenida Garzó en la actualidad

Santiago de Cuba, 21 de dic.- 60 años. Un susto recibimos mi amigo Rubén y yo cuando en esta mañana salimos a buscar carbón para cocinar en nuestras casas. Cada uno llevaba una jaba de papel de cartucho vacío. Al llegar a la avenida de Garzón y calle Segunda del reparto Sueño nos detuvimos a contemplar el horrible espectáculo de una avioneta, algo común en los últimos días, en el alejado reparto Marimón, localizado en el oeste de la ciudad. Rubén solo dijo: Nunca pensé ver esta escena propia de las películas americanas de guerra. De pronto, sentimos el chirriar conocido de una microonda que se detuvo a un lado de nosotros que estábamos en la acera. Una voz gruesa nos gritó:  ¡Óiganme mocosos…Vuelvan a sus casas si no quieren que les entremos a patadas por el c…!

II. Radio Rebelde anuncia hoy el comienzo de la Batalla de Yaguajay pueblo ubicado al norte de la provincia. La acción la comanda el comandante Camilo Cienfuegos. Para el 22 de diciembre tropas rebeldes liberan Cabaiguán. Igual sucede el 23 de diciembre con Sancti Spíritus liberado por tropas rebeldes de la Columna También cae  el cuartel de Placetas ante las  tropas de Ernesto Che Guevara. Todos esos lugares son villareños. Más acá, tropas rebeldes de la Columna 19 del II Frente Oriental, tomaron el pueblo de Moa.

III. Del discurso pronunciado por el Comandante Fidel Castro Ruz, en el Parque Céspedes de Santiago de Cuba, el 1ro. de enero de 1959:   Se acordó con el general Cantillo que el levantamiento de Santiago de Cuba contra el golpe militar en La Habana se produciría el día 31 a las 3  de la tarde.  Se mencionó que el apoyo de las fuerzas armadas al movimiento revolucionario sería incondicional. Se acordó el plan en todos sus detalles: el día 31  se sublevaría la guarnición de Santiago de Cuba.  Inmediatamente varias columnas rebeldes penetrarían en la ciudad, y el pueblo  participaría inmediatamente, lanzándose al país una proclama revolucionaria e invitando a todos los militares honorables a unirse al movimiento.

 Fidel, veinte años después, en el mismo lugar, diría: ¡GRACIAS SANTIAGO!

 

 

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