De picadas y picotazos

Me cuesta imaginar una pelea entre un gallo y una avispa. Tal vez el único escenario donde pueda ver algo parecido es en las Series Nacionales de Béisbol, cuando las novenas de Sancti Spíritus y Santiago de Cuba se cruzan.

Casualmente, fueron estas escuadras las últimas en pisar la grama del estadio Guillermón Moncada, donde los del centro del país se mantuvieron fieles a sus resultados más recientes ante los indómitos y se llevaron al bolsillo el duelo particular, dos victorias a una.

Lo espirituanos son un equipo que han tenido más protagonismo en los clásicos cubanos a partir de este siglo XXI, de la mano de hombres como Frederich Cepeda, Eriel Sánchez, los hermanos Gourriel, entre otros buenos jugadores que han pasado por sus filas.

Como es lógico, “Santiago” tiene más historia en estas lides y por eso les favorece el duelo entre ambos, 112 sonrisas por 86, según datos publicados en la cuenta de Telegram habilitada para esta 60 Serie.

Sin embargo, en los últimos años no ha sido así. Los yayaberos se han impuesto en ocho de los último 10 partidos, incluidas aquellas dos victorias en el play-off de repechaje de la campaña 58, que tanto dolieron a la afición de las Avispas.

En este campeonato, los ahora dirigidos por Eriel Sánchez volvieron a hacer de las suyas en el mismísimo “Guillermón”, una tarea nada fácil si tenemos en cuenta que en el Coloso de la Avenida de las Américas los santiagueros han obtenido 13 de sus 17 éxitos.

Para salir airosos, los espirituanos tocaron una tecla que, en honor a la verdad, sabemos que es el antídoto para frenar a la nave “rojinegra”: reducirles su gasto ofensivo.
En otras palabras, si “Santiago” no batea, difícilmente pueda aspirar a la victoria, pues su pitcheo no tiene la profundidad necesaria para aguantar –salvo en contadas ocasiones- un duelo de poco carreraje.

Muy complicado que un staff que lance para más de cinco limpias por cada nueve entradas, con un WHIP superior a 1,60; que los rivales le promedien para casi .300 (.295) y que regale más de cuatro bases por bolas por juego pueda salir a flote sin la ayuda, y no poca, de sus compañeros a la hora de batear.

En medio de todo eso, un hombre se ha convertido en la carta más fiable del mentor Eriberto Rosales en la rotación de abridores: Carlos Font.

El muchacho de la Ciudad Héroe marcha invicto, con récord de 4-0 y es, además, el máximo ponchador entre los santiagueros, con 26. Así y todo, Carlitos puede, y debe, mejorar algunos puntos en su desempeño.

Su asignatura pendiente es el control. Una vez que domine mejor sus envíos regalará menos boletos, economizará mejor sus fuerzas y no se meterá en conteos adversos contra los rivales, algo que lo obligan a venir con lanzamientos muy en zona y tal vez por eso ahora mismo le batean para un alto .284 (casi 10 hits permitidos por choque).

Fue el brazo de Font quien evitó, en parte, que las Avispas fueran barridas en su propia casa por los Gallos, quienes luego de vencer 6×4 y 10×3, no pudieron rematar la faena y fueron derrotados por las Avispas, 8×2.

La tropa indómita, que marcha empatada con Matanzas en el segundo lugar de la Serie, con saldo de 17-8, se mantendrá este fin de semana en casa para pasar otra prueba de fuego, yo diría que mayor, ante los Alazanes de Granma (séptimos con 15-10), para luego tomar rumbo hacia Las Tunas, donde los esperarán los Leñadores.

Posiciones generales: Camagüey (17-7); Matanzas y Santiago de Cuba (17-8); Cienfuegos (16-8); Industriales (16-9); Sancti Spíritus (14-9); Granma (15-10); Villa Clara (12-11); Pinar del Río (13-12); Las Tunas (12-13); Holguín (11-14); Mayabeque (9-16); Guantánamo (8-17); Ciego de Ávila (8-17); Artemisa (6-19); Isla de la Juventud (4-17).

Subseries que comienzan el sábado: Granma-Santiago, La Isla-Pinar, Industriales-Artemisa, Mayabeque-Cienfuegos, Matanzas-Villa Clara, Ciego-Camagüey, Sancti Spiritus-Las Tunas y Holguín-Guantánamo. En todos los casos, los segundos serán locales.

Tomado del Periódico Sierra Maestra www.sierramaestra.cu

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