Un sacrificio que no “pesa”

Hace tres años, tuvimos la oportunidad de conversar con el Licenciado Leandro Hernández, sobre los resultados que comenzaba a lograr el equipo de parapesas, en uno y otro sexo, de la llamada “tierra caliente” en los Campeonatos Nacionales de esta disciplina deportiva para personas con discapacidad.

En aquella ocasión, nos comentó también que, por primera vez en la historia, dos mujeres indómitas ganaban medallas de plata, y que el récord juvenil del país, la división de los -72 kilogramos (kg), quedaba en poder de un santiaguero, cuando el bisoño Jesús Enrique Cisneros levantó la palanqueta con un total de 115kg.

Hoy, Santiago de Cuba no para de ascender en las parapesas, y en los dos últimos eventos del patio finalizó tercero y segundo, respectivamente, por provincia.

“La mejoría ha sido palpable. En el 2017 cerramos el año en el lugar 12 y sin medallas. Hoy ya tenemos par de podios, Cisneros ha quebrado su propia marca en varias ocasiones y, en el último certamen, otro de nuestros jóvenes talentos, Diosvelis Castellano, implantó récord sub-18 en los -65kg”, aseveró Leandro.

Con respecto al impacto negativo que ha tenido la Covid-19 en el ámbito deportivo, el entrenador explicó que han trazado varias estrategias para que esto no afecte el desarrollo de los parapesistas.

“Dentro de nuestras posibilidades, les hemos creado a los atletas condiciones en sus hogares para que realicen un grupo de actividades físicas y, una vez se pueda retomar la preparación, alcancen su mejor forma en el menor tiempo posible. Ahora debemos esperar a ver qué se decide hacer con el Nacional de este año, que estaba pactado para febrero pasado y quedó suspendido”, explicó.

El Licenciado aprovechó para agradecer el apoyo de la campeona nacional Marbelis Sosa, quien se ha encargado de aportar sus conocimientos a las atletas del sexo femenino.

Y confirmó que: “Las proyecciones no pueden ser otras que mantenernos en el podio por provincia. Asimismo, debemos trabajar para potenciar a nuestras figuras más noveles y lograr incluir en el equipo nacional a atletas tanto de la categoría de mayores, como juvenil.

“Trabajar con estas personas con discapacidades es uno de los mayores retos que he tenido. Nos ha costado mucho esfuerzo llegar hasta donde estamos ahora mismo. Estos deportistas tienen una fuerza de voluntad infinita y eso me motiva a seguir capacitándome día tras día para no fallarles. Por eso estoy enfocado en terminar mi Maestría y a la vez trabajamos individualmente con Cisneros, en busca de un récord mundial juvenil, del cual estamos a unos seis “kilos” de alcanzar”, concluyó.

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