Día de la ruralidad que tiene nombre de mujer…

De que las mujeres rurales santiagueras son madres, esposas e hijas consagradas, nadie lo puede negar porque lo tienen arraigado en la sangre por amor y tradición, pero también por esa misma condición no le temen al trabajo por muy fuerte que sea.

Esa estirpe de Marianas que las hace fieles a su Patria, a ellas también las lleva a no temerle a perder el brillo de las uñas recién arregladas, y que de frente a un surco, aporcando, le lleguen callosidades y que la piel, que no lleva más crema que la natural para aliviar el sol, se convierta en cobriza en todo un orgullo ante esas tantas y arduas tareas del campo.

Las conozco como la Durades Miclín, la Pérez, dos mujeres con el nombre de Bárbara, una machetera millonaria, la otra, arriesgada a descubrir la fertilidad de la tierra de donde sólo existían cascajos, ambas son ele ejemplo para cualquier otra que intente flaquear ante un trabajo que pueda parecer discriminativo del género e imposible…

Y a la verdad, esa mujer rural santiaguera busca fomentar la agroecología y sin dudas, usted nota cuando está en sus manos el embellecimiento de una finca, de una parcela.

En nuestro municipio un buen % de los asociados de la ANAP son mujeres, indetenibles, incansables en esto que hoy se pide de la seguridad alimentaria y en cada tarea que la FMC le pide, hoy trabajando en la producción de alimentos, pero sin dejar atrás las actividades comunitarias e intercambios de ideas para obtener nuevas formas de construir el futuro de ahí que con ellas se cuente para hablar de hambre cero, para hablar de nutrición…

En esta fecha, por tanto, una felicitación muy especial a estas mujeres rurales que hoy, aún en medio de las condiciones adversas que ha traído la Covid.19, saben alzarse y dignificar a la Federación de Mujeres Cubanas…

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