Ediltrudis, apasionada del Derecho

Santiago de Cuba, 8 de jun.-

La Doctora en Ciencias Jurídicas Ediltrudis Panadero de la Cruz es una académica comprometida con el tiempo que le tocó vivir, de prominente obra en la formación de la comunidad jurídica santiaguera, con aportes relevantes a la enseñanza del Derecho y el desarrollo del pensamiento de esa rama en Cuba.

Este 8 de junio, Día del Jurista, merece especial reverencia quien se desempeña como vicepresidenta de la Sociedad Cubana de Derecho Civil y Familia y es Profesora Titular de la Facultad de Derecho de la Universidad de Oriente (UO), con más de tres décadas en la docencia y una linda hoja de servicios en los ámbitos local y nacional.

Hija legítima de la Revolución, nació en 1960, se inclina ante la grandeza de esa epopeya y le entrega sin miramientos su energía creadora, como la manera de contribuir a cimentar un futuro más prometedor para todos.

Fácil es hallar de dónde le viene esa pasión por el trabajo, esa maestría pedagógica, a la que ha consagrado sus mejores años: “Lo considero regalo de la vida y privilegio por haber tenido excelsos profesores en la Facultad de Derecho que depositaron un legado de conocimientos, disciplina y valores que hoy inculco a mis alumnos.

“Todo este quehacer me proporciona una inmensa alegría, la de sentirme útil a los demás y saber la alta valoración por mi labor; de siempre estar en la búsqueda para convertir la clase en una aventura junto a los alumnos y del gran reto intelectual que supone”.

En su ricatrayectoria abundan lauros como el Premio Nacional de la Academia de Ciencias 2012 y Distinción Especial del Ministro de Educación Superior en Ciencia y Técnica 2013, pero el Premio Edmundo Larramendi Domínguez por la Obra de la Vida, que confiere la Unión Nacional de Juristas en la provincia de Santiago de Cuba, tiene una connotación muy especial para ella.

“Un reconocimiento así satisface a cualquiera, pero este ha calado hondo y lo he disfrutado más que otros por las personas que me acompañaron el día del otorgamiento y por el nombre que lleva, el cual enaltece a quien lo reciba”.

Dijo sentir una inmensa gratitud por las personas que le rodean, colegas, profesores, alumnos, familiares y amigos, quienes la incentivan en su espíritu de tenacidad en el trabajo; así como también por la Revolución que le abrió un horizonte de posibilidades y saberes para contribuir a engrandecer a su nación.
“A raíz de la proclamación de la nueva Constitución, refirió, se trabaja en los cambios legislativos que se atemperen a la actualización del modelo económico cubano y desde la academia tenemos el compromiso de aportar los fundamentos científicos, sumando la experiencia y la riqueza de la práctica jurídica”.

Que Ediltrudis es una persona muy especial lo confirman sus alumnos que le profesan el amor de una madre y la respetan como prominente profesional.
Una de ellos, Noadis Milán Morales, manifestó gran beneplácito por integrar el grupo de estudiantes que la tuvo como paradigma, por su estirpe de jurista, sabios consejos en las aulas primero y en cada espacio de intercambios a favor del desarrollo del Derecho, después.

Sostén, esencia, inspiración es para ella la familia. “Tengo la dicha de tener una que es un verdadero regalo de los dioses; mi madre ha sido mi ejemplo, mi referente, y mi esposo, Pepín, excelente profesional, el fiel compañero y amigo, a quien admiro y amo”.

Esa es su gran pasión, según confiesa, junto al trabajo que implica desvelo, responsabilidad, tensiones, tiempo restado al sueño, pero como recompensa le aporta mucho al insuflarlevitalidad y deseos de hacer y estar.

Quienes mejor conocen a esta reconocida jurista coinciden en expresar que detrás de una mujer recta, exigente, se descubre un ser encantador, dulce, sensible, que ha hecho de su casa un refugio seguro para los que la necesitan.

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