EDITORIAL

Santiago de Cuba, 1 de ene. – Ni el Imperialismo Yanqui, el más grande Imperio del mundo, ha podido doblegar a este pueblo. Una razón convincente para que en Santiago de Cuba volvamos a celebrar hoy con orgullo infinito, los 61 años del Triunfo de la Revolución Cubana.

La historia nos concede un mérito excepcional. Es como si esta ciudad estuviera premiada  para los grandes acontecimientos.

Fue aquí donde ocurrieron los hechos que dieron al traste en 1898 con las aspiraciones coloniales de España cuando sus tropas  salieron derrotadas tanto en la Batalla Naval ocurrida en la entrada de la Bahía santiaguera como en  el enfrentamiento de la Loma de San Juan  que  causó el fin de la guerra Hispano-Cubana- Norteamericana.

Por aquel entonces la libertad fue escamoteada por los Estados Unidos y los Mambises No pudieron entrar a Santiago de Cuba.

 Volvió a ser esta ciudad la protagonista de los acontecimientos que condujeron al Ejército Rebelde a la victoria. La toma de El Cobre y El Escandel presagiaron el triunfo y una decisión. Nadie podría impedir que  los vencedores anduvieran por las calles libres de la heroica ciudad el primer día de enero de mil 959.

Desde uno de los balcones del Ayuntamiento santiaguero habló el invicto líder Fidel Castro Ruz y proclamó al mundo que Cuba se declaraba una nación libre y soberana.

La bandera de las 3 listas azules, dos listas blancas el triángulo rojo y la estrella de plata  por primera vez en el siglo 20 comenzó a ondear oronda, hermosa, independiente y única como lo hace hasta hoy por decisión de este pueblo.

El primero de enero de 1959 cambió definitivamente el destino de esta nación y de sus habitantes. No habrá amenazas, bloqueo, agresiones, bombas imperialistas que se interponga a la voluntad de quienes hoy siguen el ejemplo  de Fidel y sus compañeros de lucha.

Son 61 Eneros  de triunfo y cada vez que llega el día de la celebración parece que es la primera vez, porque sabemos que en el camino le hemos arrebatado la victoria cientos de ocasiones a los gobernantes de turno de los Estados Unidos en convincente muestra de que este es un pueblo de Patria o Muerte.

Y esta oportunidad para festejar es exclusiva y contundente,   porque como dijera el presidente cubano Miguel Díaz Canel hace tan solo unos días: en el año 61 de la Revolución nos tiraron a matar y estamos vivos. Vivos, celebrando y empeñados en seguir ganando…

Así de alegre, enérgico y batallador es este pueblo de Santiago de Cuba, continuador de aquel que recibió a los rebeldes que salidos de las montañas, con el uniforme verde olivo, el pelo largo y la barba copiosa, entraron a la tierra de  generales y patriotas, para decirle que los sueños estaban cumplidos. 

Desde la heroica Santiago de Cuba este primero de enero le ratificamos  al mayor Imperio del mundo que  su país contará  con el respetable poder de las armas y de la tecnología, pero nosotros a 90 millas  contamos con la indestructible fortaleza de las ideas, por ello no nos pueden impedir que  una vez más Cuba esté de fiesta  y celebre hoy, primero de enero, los 61 años del Triunfo de la Revolución Cubana.

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