El bicentenario de Carlos Manuel de Céspedes: el primero en dar el Grito por la Independencia de Cuba.

Santiago de Cuba, 18 de abr.- En una ciudad emblemática como lo es Bayamo, visitar el Museo de Cera es un ritual. Es casi imposible pasear por el Boulevard de esa urbe del Oriente Cubano sin detenerse para entrar a este sitio que es pura atracción. Allí se encierra historia, cultura, cubanía, solidaridad.

Entre las figuras de cera a tamaño natural, hay una que impresiona por su elegancia: la de Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria.  

Ver a Céspedes allí, como si estuviera hablando con nosotros es volver al siglo XIX, a una época llena de hombres dignos, de ideas encontradas, de la lucha por la  independencia y por la igualdad.

El tiempo sigue su curso indetenible, y Cuba recuerda que hace 200 años en la Villa de San Salvador de Bayamo  abrió sus ojos al mundo el niño que bautizaron con el nombre de Carlos Manuel Perfecto del Carmen Céspedes y del Castillo.  Su pequeña figura fue muy querida en una familia adinerada que le dio una educación  esmerada a quien se graduó como abogado y avizoró que solo con las armas, los cubanos podrían algún día disfrutar de si libertad.

Su conducta fue atrevida. Dio la libertad a sus esclavos y los invitó a luchar por la independencia de Cuba en el gesto más revolucionario de aquella época. Su dignidad, valentía e inteligencia le permitió  ser el primer Presidente de la República de Cuba en Armas, responsabilidad que cumplió en situación muy difícil.

Céspedes fue de los cubanos que defendió el método de lucha irregular. Les dio importancia a las expediciones armadas desde el exterior y desplegó una extensa actividad diplomática con los gobiernos de América en busca del reconocimiento internacional  de la República en Armas, y su apoyo.

Su dignidad se engrandeció cuando supo poner a la Patria por encima  de todo, y    para evitar enfrentamiento entre cubanos, acató disciplinadamente su destitución y entregó el cargo en 1873 a José Cisneros Betancourt.  A partir de ese momento,  vivió     en absoluta pobreza, despojado de todo bien material, hasta el día de su muerte.

Si hay  un patriota que marcó la consolidación de la nacionalidad cubana, ese fue Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, quien nació un día como el de hoy en Bayamo hace 200 años. Han  transcurrido 2 siglos de ese acontecimiento y el ejemplo de Céspedes permanece incólume.

La figura de cera de Céspedes, no tiene que ver con la imagen que se describiera de este hombre que parecía un anciano poco antes de encontrar la muerte en la finca de San Lorenzo. Carlos Manuel de Céspedes está allí erguido, firme, con su traje negro y mirando de frente a quienes pasan por su lado como si invitara a seguir adelante. A él, uno de los Padres de la nación cubana, el pueblo de Santiago le Cuba le rinde honores frente a su tumba en el Cementerio Santa Ifigenia por haber sido el primero en dar el Grito por la Independencia de Cuba.  

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