El deporte si es salud… un comentario para reflexionar

Santiago de Cuba, 18 de ene. – A raíz de un comentario encontrado por casualidad sobre si es bueno para la salud ver deportes…  Indagamos…

¿Cuán urgente es una emergencia?

Aunque la pregunta es aparentemente sencilla, muchos no saben la respuesta exacta.  Todos suponemos que debe el facultativo hacerle caso a quien grita de dolor en un cuerpo de guardia, pues de seguro se trata de un asunto sumamente apremiante.

Pero, de darle crédito a un estudio epidemiológico de médicos del Hospital Pediátrico de Boston, el asunto comienza a mostrar aristas bastante interesantes porque de hecho, la premura al demandar tratamiento parece depender de cuan bien le vaya en el campeonato deportivo de turno al equipo favorito del doliente «en potencia».

Claro… Esos hallazgos corroboran lo que muchos saben, un dolor «duele menos» cuando la mente está concentrada en otra cosa, como también es humano dejar para más tarde cualquier apremio que amenace interrumpir un evento o una actividad particularmente placentera.

En concreto, científicos encontraron cómo durante los partidos decisivos del Campeonato de la Liga Americana y la Serie Mundial de Béisbol del 2004, el número de urgencias médicas atendidas en los cuerpos de guardia de seis áreas de esa ciudad era inversamente proporcional a cuan bien -o mal- le iba al equipo local, Red Sox.  Justo cuando ellos perdían y estaban a punto de ser eliminados durante el tercer juego de la Liga, el de menos teleaudiencia, la asistencia a los cuerpos de guardia fue de un 15 por ciento superior a la media histórica. Pero entonces el equipo ganó el cuarto juego, provocando durante el quinto encuentro una disminución en las urgencias médicas registradas del cinco por ciento más o menos.

Es más, se dice que en el momento de los partidos de mayor importancia -el número siete de la Liga y el cuatro de la Serie Mundial-, los más vistos por televisión, las emergencias médicas disminuyeron en un 15 por ciento.

Aunque se comenta de la existencia de trabajos anteriores de análisis de este tipo, ésta es la primera vez que se demuestra una relación directa tipo dosis-respuesta entre la popularidad de un evento deportivo y el «uso» de los nosocomios u hospitales, como le llamamos nosotros.

Desde el punto de vista de la salud pública, la investigación dice que son las personas quienes deciden cuando hacer «efectiva» una emergencia médica y visitar el cuerpo de guardia. Por supuesto, los mecanismos internos de semejante comportamiento pueden ser tan variados como seres humanos y dolencias estén involucrados: Desde el padre que, pegado al televisor, desestima la importancia de la fiebre del niño por el momento, hasta  quien aguanta estoicamente el dolor de un tobillo torcido o de muelas por no perderse ningún out del juego, pasando por el que se «cura» sólo con ver ponchar a los adversarios.

De cualquier manera, aunque los investigadores de Boston analizaron un caso específico, esos resultados son interpretados por esa comunidad científica como de validez más o menos universal, ya sea ante una final de críquet entre India y Pakistán, o carreras de camellos en Emiratos Arabes Unidos.

En todos los casos, no faltan quienes ven el estudio desde una aproximación superficial y sorprendente… Si durante los buenos partidos de béisbol las personas acuden menos a los hospitales, ¡es que a lo mejor ver deporte también es bueno para la salud!!! ¿No lo cree usted? De todas maneras le agrego a esas consideraciones científicas que a mi modo de ver… hay juegos que crean estrés como para desestabilizar la presión arterial, las funciones de órganos vitales y pueden conducir a la convulsión o al infarto…

¿No se ha sentido usted de este modo? Piense en ese juego reciente del sábado pasado entre Cuba y República Dominicana… Apto como para llenar hospitales y policlínicas en un momento dado… Medite cómo se sintió y después nos dice…

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