El éxito del candidato vacunal Abdala: una verdad cubana irrefutable

La práctica es el criterio de la verdad, es el axioma que argumentaban profesores de la Filosofía marxista-leninista por la década de los 80, para llamarnos la atención sobre teorías muy bien explicadas por aquel entonces, y que una parte de la generación de hoy o las desconocen o no las interiorizan para traerlas a la actualidad.

Sin embargo cuando hoy hablamos del diferendo histórico Cuba-Estados Unidos esta sentencia queda clara, y solo los incrédulos no tienen presente que el avance profesional de nuestros científicos; la ética en cada una de las investigaciones y el desarrollo alcanzado por este país en la biotecnología, niegan rotundamente cada una de las campañas fraguadas desde ese país, para minimizar ante el mundo el éxito de las dos vacunas cubanas contra la COVID-19 que más avanzan: Soberana 02 y Abdala.

En el caso del candidato vacunal Abdala, fue la ciudad de Santiago de Cuba la escogida desde el inicio para el experimento que validará en un futuro inmediato este medicamento. Ya en la fase III son 35 mil personas las que se inoculan, y hasta el momento todo marcha bien.

En la práctica, recientemente trabajadores de la Emisora CMKW, Radio Mambí, se inscribieron voluntariamente para formar parte activa de una experiencia única. Curiosidad, expectativas, ansiedad por saber qué les iba a ocurrir esta primera vez hubo, pero ninguno de los 20 compañeros que asistieron al vacunatorio en el policlínico de Especialidades del Hospital Provincial Saturnino Lora llegó allí con miedo, sino con la confianza de que todo saldría bien.

Y así fue. Artettis refirió un leve dolor en la zona del pinchazo; Gloria habló de una ligera dolencia en las articulaciones y cefalea; Yamileisis un pasajero malestar en el brazo y Agustina también sintió un leve dolor de cabeza. Son reacciones lógicas luego de una vacuna, o tal vez producidas al liberar la emoción de saber que con el momento vivido están haciendo historia.

De este paso victorioso de la fase experimental de Soberana -02 y de Abdala, no se informa con seriedad en el país del norte. Solo el diario estadounidense The Washington Post, según reporta un artículo de Prensa Latina, destaca “las potencialidades que tiene hoy Cuba para producir sus propias vacunas contra la Covid-19, inmunizar con ellas a la población de la isla y distribuir dosis a otras naciones”.

De acuerdo con el reporte de ese medio, “Cuba podría convertirse en el país más pequeño del mundo en desarrollar ‘no solo una, sino múltiples vacunas contra el coronavirus”. Hay argumento suficiente para contrarrestar desde adentro de ese propio país tantas blasfemias.

Lo que dicen nuestros enemigos no sorprende. Lo que más duele es que una minoría de personas que vive aquí y forma parte pasiva del experimento donde posiblemente haya estado un familiar, un amigo, un vecino y los ve en la comunidad llenos de salud y optimismo, aún siga solidarizándose con quienes desean opacar la luz de una vacuna que está a punto de llevar esperanza sobre todo, a las naciones latinoamericanas donde están los más humildes, reportan la mayor cantidad de contagiados y aportan más fallecidos.

La verdad de Cuba en el enfrentamiento a la COVID-19 se abre paso sólido ante el mundo. El éxito del ensayo clínico en la fase III del candidato vacunal Abdala en esta región oriental del país, y de Soberana-02 en el occidente cubano es la práctica como el criterio irrefutable de la verdad. Es el argumento filosófico de la negación de una mentira fraguada desde los Estados Unidos y la negación de la negación de quienes desde aquí se hacen eco como marionetas de lo que saben es una mentira.

Cuba seguirá adelante con sus 5 candidatos vacunales, Soberana 01, Soberana 02 y Soberana Plus, del Instituto Finlay de Vacunas (IFV) así como Mambisa y Abdala, desarrolladas por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) y andará el camino con la seguridad de que alcanzaremos la soberanía y tendremos nuestros propios medicamentos para darle salud y seguridad a los cubanos además de compartir lo que tenemos con quienes lo necesiten.

Deja una respuesta