El gallego Fernández: Otra estrella para nuestra constelación

Su pérdida no solo ha significado un dolor para la patria, sino también para nuestro movimiento deportivo.

Santiago de Cuba, 8 de ene.- La familia del deporte cubano lamentó profundamente este 6 de enero la muerte a los 95 años de edad de José Ramón Fernández, quien hasta su fallecimiento, ejercía el cargo de presidente honorario y vitalicio del Comité Olímpico Cubano.

El también Héroe de la República de Cuba tuvo aportes significativos al movimiento deportivo cubano, y sus huellas quedarán plasmadas en las páginas de nuestra historia. Fue vicepresidente del Consejo de Ministros de la República de Cuba desde 1978 hasta el 22 de marzo de 2012 y desde esa función, atendió el deporte con una mirada certera y enriquecedora.

Entre sus principales méritos, figura su función como presidente del comité organizador de los XIV Juegos Centroamericanos y del Caribe efectuados en La Habana en 1982. Además se desempeñó como presidente del comité organizador de los XI Juegos Deportivos Panamericanos de 1991.

El gallego Fernández también lideró el comité organizador de la Copa del Mundo de Atletismo de La Habana 1992. Fue jefe de las delegaciones deportivas cubanas asistentes a juegos centrocaribes, panamericanos y olímpicos entre las décadas de 1990 y la primera del siglo XXI.

Ya en 1997 fue electo como presidente del Comité Olímpico Cubano, cargo que desempeñó hasta octubre del 2018, cuando se le declaró Presidente Honorario Vitalicio. Por su distinguida labor mereció la Orden al Mérito Deportivo de la República de Cuba, además de en 2016 recibir el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de las Ciencias de la Cultura Física y el Deporte (UCCFD) Manuel Fajardo.

Sin lugar a dudas, su historial de aportes al deporte cubano, significa un digno reconocimiento a una persona que entregó en vida todo lo que pudo a la Revolución Cubana, y que hoy día está más que agradecida de todos los logros obtenidos en el deporte bajo la tutela del Comité Olímpico Cubano.

Por Camilo Sigas Puente.  Estudiante de Periodismo.

(Con fragmentos del sitio digital JIT)

 

 

 

Deja una respuesta