El periodo vacacional y el medio ambiente

Santiago de Cuba, 30 de ago. – Las vacaciones de verano son importantísimas e imprescindibles para el disfrute merecido de la población, sin embargo, muchos olvidan la responsabilidad social que hacia la preservación del medio ambiente siempre se debe tener en cuenta.

El Estado cubano realiza grandes esfuerzos porque la población gane cada día cultura ambiental, no obstante al parecer aún estamos ante una asignatura pendiente que tiene que ser resuelta de manera impostergable.

A nivel planetario se gesta un movimiento fuerte y dinámico a favor del cuidado, conservación y uso adecuado de los recursos del medio ambiente y toda la esfera de influencias del hombre en su interacción con la naturaleza, la sociedad y la economía.

Por su parte, en Cuba se impone la necesidad de alcanzar un nivel superior en la protección del medio ambiente y el uso racional y sostenible de los recursos naturales, donde el desarrollo sostenible sea entendido como un proceso que se entrelaza en un marco de justicia y equidad social, con la satisfacción  de las necesidades del presente, sin comprometer la capacidad  de  las generaciones futuras.

A esto se le agrega que Cuba como parte de las naciones del Caribe se propone alcanzar un estadio superior en la protección del medio ambiente y en el uso racional y sostenible de sus recursos naturales, partiendo de la aplicación de los lineamientos del VI Congreso del Partido, implementando el proceso de desarrollo económico, social y científico – tecnológico, teniendo en cuenta la satisfacción del presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las propias, así como alcanzar una conducta ambiental responsable en la población.

Lo anterior conduce hacia la reflexión de que cada paso de la población en los diferentes sitios (dentro de la casa, playas, parques, instalaciones turística, entre otros) debe ir acompañado de la responsabilidad que se le atribuye al medio ambiente, en tanto, sobre la base del conocimiento y la prevención es que se pueden evitar las consecuencias negativas que se derivan del cambio climático y la actividad interna- geológica- del planeta.

Se impone un cambo de actitud a nivel personal y social. Hay que abandonar la idea de que la Madre Tierra es pródiga y que nos podemos servir de ella sin preocuparnos por las consecuencias.

La naturaleza se está transformando a un ritmo acelerado, en gran parte por la imprevisión de nosotros mismos y estas transformaciones nos afectan a todos y, lo peor es que les estamos dejando como consecuencia a las futuras generaciones un legado de insostenibilidad.

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