El regreso de Fidel a su Santiago de Cuba (II)

En la Plaza de la Revolución “Antonio Maceo Grajales”  de la ciudad de Santiago de Cuba está Fidel…

Foto de Internet

Santiago de Cuba, 3 de Dic.- Porque cuando hagamos alusión a este hombre excepcional, irremediablemente tenemos que pensar en este sitio donde sus cenizas estuvieron custodiadas por unas 17 horas, antes de emprender el recorrido  por las  Avenidas  Patria y Crombet, hasta ser depositadas para siempre en  el monolito  hecho para él,  ubicado en el Cementerio Santa Ifigenia.  

Y si bien la vivienda de la calle Rabí número 6 donde vivió de niño, el Colegio de Dolores devenido hoy el pre universitario Rafael María Mendive, la  Granjita Siboney, el otrora Cuartel Moncada convertido en  Ciudad Escolar  26 de Julio, el local donde estuvo el Hospital  conocido como Museo Abel Santamaría y el antiguo Ayuntamiento de la ciudad tienen las huellas inconfundibles de Fidel, la Plaza de la Revolución está ahí,  para enriquecer su historia.

Desde uno de los balcones del hermoso edificio donde estuvo hasta hace poco la Asamblea Municipal del Poder Popular Fidel habló por primera vez al pueblo santiaguero para proclamar el Triunfo de la Revolución, y desde allí realizó hermosos y vibrantes discursos para celebrar la efeméride del primero de enero de 1959.

En la Plaza de la Revolución “Antonio Maceo Grajales”,  realizó su primer discurso aquel 14 de Octubre de 1991  para dejar inaugurada esta obra, y a la vez clausurar el Cuarto Congreso del Partido Comunista de Cuba.

Aquí también le vimos vigoroso el 8 de junio del 2002, día en que se sorprendió porque santiagueros y guantanameros desafiaron la lluvia de la madrugada e inundaron la inmensa plazoleta y cada una de las arterias aledañas, para escuchar  y respaldar  el discurso del Presidente de la República de Cuba Fidel Castro Ruz.

Tomada de Internet.

En aquella  histórica Tribuna Abierta, el Comandante acompañado con su pueblo, le respondía al mandatario norteamericano de turno, George W Busch,  otra de sus infamias al acusar a Cuba de promover el terrorismo  durante el discurso  pronunciado al cumplirse el Aniversario  200 de la Academia Militar de West Point..

En esa ocasión, Fidel dijo: Se excedió en su discurso, fue grosero, insultó, mintió, amenazó. Sólo le falta ahora afirmar que las enormes y combativas multitudes reunidas en Sancti Spíritus y Holguín, y esta gigantesca concentración que tiene lugar hoy en Santiago de Cuba, del pueblo heroico que pretende «liberar», han sido movilizadas por la fuerza.

Y si alguien tuvo alguna duda de la movilización espontánea de este pueblo cada vez que se le convoca, entonces recordemos lo ocurrido en la Plaza   de la Revolución “Antonio Maceo Grajales”  la noche del 3 de noviembre de 2016, cuando una inmensa multitud se concentró nuevamente en este mismo lugar, ahora para despedir  a Fidel.

El ejemplo del Comandante fue  en aquella ocasión y ahora el principal motivo para que cientos de   miles de personas fueran a la Plaza. Estar allí  era una  oportunidad única e irrepetible, era un deber de quienes nos sentimos agradecidos de su obra,  ese era el momento de despedir  al hombre que nos acompañó desde el primer día del triunfo de la Revolución, cuya    presencia física no estaría nunca más entre nosotros.

De ese momento y  desde donde me encontraba  tomé estas fotos que las guardo como constancia de lo que es y será un hecho inolvidable.

Fotos de la autora

Desde horas tempranas santiagueras y santiagueros comenzaron a llegar a este lugar, donde ocurriría un acontecimiento que marcaría para siempre a quienes durante 58 años de Revolución compartimos las  ideas y los  sueños de Fidel, y vimos como  se materializaban muchos de ellos.

 Al multitudinario acto asistieron dignatarios y personalidades de Cuba y el mundo, organismos internacionales, parlamentos, intelectuales amigos de la Isla y una masiva representación del pueblo  de  las  5 provincias orientales y de Camagüey.

A las 7 de la noche comenzó el acto. Varios fueron los oradores y el último en pronunciar su discurso  fue el entonces Presidente de la República de Cuba Raúl Castro Ruz.

Jamás olvidaremos sus últimas palabras y las manifestaciones de los allí concentrados  cuando expresó:

Ante los restos de Fidel en la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo Grajales, en la heroica ciudad de Santiago de Cuba,  ¡Juremos defender la patria y el socialismo! (Exclamaciones de:  “¡Juramos!)  Y juntos reafirmemos todos la sentencia del Titán de Bronce:  “Quien intente apropiarse de Cuba, recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha!   

Era un día triste. Pero la Plaza se llenó de Revolución ante  el clamor del pueblo por el regreso de Fidel a Santiago…¡Fidel, Fidel!  ¡Hasta la Victoria!  “¡Siempre! “¡…   “¡Raúl es Fidel!  …:  “¡Raúl, tranquilo, el pueblo está contigo!”

Cuántas consignas… Fue la muestra de que  el invicto Comandante en Jefe estaba allí, en la Plaza de la Revolución “Antonio Maceo Grajales”, para emprender una nueva marcha hacia la inmortalidad. Y a su lado estaba el pueblo.

Agustina Bell Bell.

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