El trabajo honrado es siempre enaltecedor

Santiago de Cuba, 16 de sept. – Existe una vieja pero vigente filosofía de los padres y abuelos que enseñaban a sus hijos, desde edades tempranas, el valor del trabajo honrado, ese que depende de la voluntad, del sudor de tu frente o de las habilidades y acciones de tus manos para ganarte el sustento tuyo y de la familia.

Ese trabajo creador, útil, enaltecedor, que resulta imprescindible para el avance de la sociedad en que vivimos nunca pasará de moda, en el sentido de que todo puede lograrse sobre la base de la laboriosidad y la consagración, y dependerá siempre de nuestros propios esfuerzos.

Hacer lo posible y lo imposible por favorecerlo y fomentarlo en aras de salir adelante ante cada empeño de la Revolución, por difíciles que sean las circunstancias;  es una imperiosa necesidad y una lección de vida aprendida de Fidel en sus largos años de magisterio al frente de Cuba.

La convocatoria alcanza ahora mayor significación, pues el país ha tenido que actuar y desarrollarse ante situaciones internacionales muy complejas, incluido el recrudecido bloqueo de los Estados Unidos contra la Isla; que influyen en el progreso económico y consolidación de programas en marcha para elevar el nivel de vida de la población.

Una actitud consecuente del pueblo cubano en tal sentido y de confianza y apoyo a su Revolución, será clave para mitigar el impacto de la situación energética coyuntural en el país, de acuerdo con la orientación emitida el miércoles 11 de septiembre por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez,

En estos momentos adversos provocados por la Administración de Donald Trump de impedir la entrada de ciertos combustibles a Cuba, salen a relucir los valores forjados por la Revolución, de consagrarse a fondo, explotar todas las reservas de eficiencia, obrar con laboriosidad, dedicación, honradez; y la lucha por la calidad, el ahorro y la eficiencia.

También representan acicate y espuelas en cada puesto de labor o de dirección al nivel que sea, las palabras de Díaz-Canel cuando recordó la alerta del  General de Ejército Raúl Castro del riesgo de nuevas situaciones por la escalada imperial, y la confianza de que el pueblo estará preparado para responder cada desafío con espíritu de victoria.

Adoptar alternativas, ser más eficientes, racionales, austeros, ahorrar recursos,  sobre todo el energético, ser solidarios y ayudar al prójimo como nos ha enseñado la Revolución son posturas y actitudes que precisan ponerse en práctica e imperativos para salir adelante.

Lo más importante es la disposición de enfrentar con éxito la coyuntura energética actual caracterizada por el déficit de combustible, y que cada uno ponga su granito de arena desde el centro de trabajo o su hogar para demostrar, una vez más, qué clase de pueblo tenemos, expresa la trabajadora del turismo Mirelis Ambruster.

Es de mucho valor y estratégico en estos momentos fortalecer el sentido patriótico, de unidad nacional  y resistencia que ha caracterizado a este pueblo, y con el altruismo como bandera, considera el veterano combatiente César Garrido.

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