En el Día de los niños está presente Fidel.

Santiago de Cuba, 20 de jul.- Mañana nuestros príncipes enanos tendrán su hermosa fiesta. Todos podrán elegir qué hacer para celebrar el Día de los Niños, acontecimiento que ocurre en Cuba desde 1974, cuando por idea del propio líder cubano Fidel Castro Ruz quedó instituido el tercer domingo de julio, para realizar esta festividad.

Recordar el origen de esta fecha de celebración es como sacar a flote nuevamente la alta sensibilidad del hombre que tanto amó a quienes significan el futuro. Porque quienes estuvieron en ese momento en el Campamento de Pioneros del Parque Lenin, pueden dar el testimonio de aquel diálogo cómplice de Fidel con los pequeños con el objetivo de encontrar entre todos el mejor momento para que los niños tuvieran su Día.

El 6 de julio de 1974 se celebraba en La Habana el Día de los Niños. Por aquel entonces diría Fidel en su discurso del cual escogimos estos fragmentos……

Les voy a explicar: antes, el Día de los Niños era el 6 de enero, ¿lo recuerdan? (Ya ahorita nos habremos olvidado de eso, eran tradiciones viejas) Pero no era la época de vacaciones, los niños estaban en clases; no era el mejor período del año para el Día de los Niños, y para los juguetes, para divertirse.

Entonces la Revolución tomó una decisión: «Vamos a cambiar la fecha, vamos a ponerla en julio. ¿Pero qué día de julio?» Dijimos: «Bueno, como era el 6, vamos a ponerla el 6 de julio». ¿Pero saben lo que hemos descubierto? Que nos equivocamos al escoger la fecha. ¿Qué les parece? Y ustedes dirán que por qué. Les voy a explicar, les voy a explicar, a ver si ustedes me comprenden. Escogimos el 6 por tradición; hubiéramos podido escoger el 15, el 16, el 20, pero como se parecía a la otra fecha… ¿Pero qué ocurre? Que estas cosas no las tuvimos muy bien en cuenta: las clases empiezan el primer lunes de septiembre y se terminan los primeros días de julio; depende, unas veces el 5, otras el 4, otras el 6, depende del día de la semana. …

Ahora, hay otra cosa, otro problema —son unos cuantos problemas—: llega el día 6 —¡y hoy tuvimos suerte porque nos cayó sábado! (EXCLAMACIONES), pero puede caer un lunes, un martes, un miércoles, un jueves, o un viernes—, y los padres están en las fábricas, están en las escuelas, están en los hospitales, están trabajando…

Luego tenemos dos problemas, dos: uno, los exámenes, que son los primeros días de julio; y otro, los días de la semana, que no cae domingo el Día de los Niños. ¿No sería mejor que nosotros buscáramos otra fecha? (EXCLAMACIONES DE: «¡Sí!») Pero, ¿cuál fecha? (RESPONDEN A CORO: ¡El 26 de Julio!

Bueno, me alegra mucho que ustedes digan el 26 de Julio, pero el día 26 de Julio hay tremendas movilizaciones, actos de masa, y entonces no resulta un buen día. Debiéramos buscar un día que se acerque al 26 de Julio. Pero vamos a buscar una fórmula, a ver (EXCLAMACIONES DE: ¡El 25!). Pero, si el 25 nos cae un miércoles, estamos «fritos».

…¿Cuál solución podría ser mejor? (EXCLAMACIONES DE: ¡El tercero!
¡Ah!, ¿qué me están diciendo por ahí? Una cosa muy inteligente (EXCLAMACIONES DE: ¡El tercero!)
iAh!, ¿el tercer domingo? (EXCLAMACIONES DE: «¡Sí!»).

Vamos a ver: el día que el primero nos caiga domingo, y el día 8 domingo, entonces el tercero nos cae un 15. Sería buena cosa. Y si no nos cae un 15, vamos a suponer que el primero nos caiga un 7, el segundo nos cae un 14, y el tercero, ¿cuándo nos cae? (EXCLAMACIONES DE: ¡El 21!) ¿Un 21? Pues, no hay problema. ¡Esa sí que es una buena solución! (APLAUSOS) ¡Cuando yo decía que estos muchachos son muy inteligentes!

La casualidad quiso que compartiera con ustedes este recuerdo precisamente cuando este 21 de julio, se cumplen exactamente 45 años de aquel discurso, y de que quedara instituido oficialmente el tercer domingo de julio como el Día de los niños en Cuba.

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