En la confianza está el peligro…

Es frase que aunque hoy la escuchamos por doquier, desde el siglo pasado se la oíamos decir a mi abuela quien sin mucha instrucción académica, tenía dicharachos que todavía no tengo ni la menor idea de donde los sacaba, porque de su intrincado monte más allá del Cruce de Lajas, lugar de división entre los municipios de Palma y Contramaestre, no salía jamás…

Y hoy lo bien que queda la expresión porque con la llegada del coronavirus y su fortaleza para expandirse, es lo que queremos que usted destierre…la confianza… Eso de creerse seguro porque acá en Santiago de Cuba No siente el peligro de ahí que se dé besos y abrazos fervientes, nada favorece al esfuerzo del Estado Cubano para buscar evitar que todo el país se vea afectado por los sintomáticos y lo peor, por asintomáticos que pueden estar cerca de su vida, sin apenas percatarse, e incluso aún cuando por cauteloso salude con los codos en estos tiempos ante el riesgo que entraña hasta el apretón de manos como cordialidad para con los otros, también puede ser también perjudicial debido a la alta transmisibilidad del virus, de ahí que la OMS desaconseja saludar con el codo asegurando que lo mejor es llevarse la mano al corazón. Y cierto…  Los codos nos colocan a menos de un metro de distancia de la otra persona y como si fuera poco pudieran estar infestados…

Ese corazón me lo llevo yo…

Bien me leía que desde los tiempos de Aristóteles la gente ha identificado simbólicamente el corazón como el núcleo emocional o moral del ser humano… Actualmente, en muchas culturas, se asocia el gesto de colocar una mano sobre el corazón a la honestidad, indicando con la mímica, que el sujeto que la realiza tiene intenciones genuinas, o que está dando su palabra de honor, o que está prometiendo lealtad…

Pero también  existen expresiones lingüísticas que hacen referencia al corazón, o al gesto de llevarse la mano a esta parte importantísima del cuerpo humano…  Cuántas veces usted ha dicho “te lo doy de corazón…”, “te lo digo de corazón”, para tratar de poner énfasis en la sinceridad y honestidad de quien pronuncia determinadas palabras…. Entonces bien le viene al saludo, verdad?…  

Claro, todo eso es símbolo pues definido está por pensadores que… “la mente tiene razones que el corazón no comprende, porque no tiene capacidad de pensar”; decía Descartes: “pienso, luego existo”; y otros agregan pienso, siento, luego vivo. Todo esto se organiza y se comanda en el cerebro, y no en el corazón, sí en esa capacidad de pensar en la necesidad de la disciplina en evitación del contagio… En el por qué de evitar aglomeraciones y usar el nasobuco, como justa prenda que le aporta prevención… Sí, porque hasta ahora hay trasplantes de corazón, pero no de cerebro a menos que no sea en las películas…

De ahí que salude de corazón, pensando en su salud con el cerebro!… Recuerde que en la confianza inadecuada que le dé el cerebro, está el peligro que se paralice su órgano vital!

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